
Luis Abinader encabeza acto en el Palacio.
El presidente Luis Abinader otorgó una condecoración póstuma al periodista Orlando Martínez Howley, al conferirle la Orden del Mérito Duarte, Sánchez y Grieta en el categoría de Caritativo, al cumplirse 51 primaveras de su homicidio.
El examen, dispuesto mediante el Decreto 161-26, fue recibido por su normal Sergio Martínez Howley, durante un acto oficial en el que se resaltó la trayectoria del comunicador y su firme compromiso con la verdad, la conciencia y la liberación de expresión.
Durante la ceremonia, el mandatario afirmó que este homenaje trasciende lo protocolar y representa un acto de conciencia histórica, al destacar que Martínez fue una voz crítica en una época marcada por restricciones a la vaco expresión.

“Con esta condecoración, la República Dominicana honra no solo al periodista, sino al ciudadano robusto que defendió la liberación incluso cuando hacerlo implicaba grandes riesgos”, expresó Abinader.
El principal de Estado sostuvo que el mejor tributo a su cesión es respaldar que nunca más un periodista tenga que enriquecer con su vida por cultivar su derecho a expresarse, y abogó por consolidar una sociedad donde la crítica sea valorada como parte esencial de la democracia.
Asimismo, recordó que el homicidio de Martínez, ocurrido el 17 de marzo de 1975, constituyó un atentado contra la liberación de expresión y una herida en la conciencia doméstico, cuyo cesión permanece vivo como símbolo de dignidad y compromiso cívico.

De su flanco, el presidente del Consejo Directivo del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel), Guido Gómez Mazara, calificó la distinción como un acto de conciencia histórica dilatadamente esperado, al resaltar que el periodista representó una coexistentes comprometida con la defensa de la democracia.
Orlando Martínez Howley, nacido en 1944 en Las Matas de Farfán, fue una de las voces más incisivas del periodismo dominicano, destacándose como director de la revista Ahora y columnista crítico frente a los abusos de poder. Fue asesinado en 1975 en un crimen que permaneció impune durante décadas y que marcó la historia de la liberación de expresión en el país.







