El presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, dijo este lunes “creer” que las Naciones Unidas (ONU) “extenderían” hasta finales de año la Representación Multinacional para el Apoyo a la Seguridad en Haití (MSS) y dio su apoyo a la propuesta de Estados Unidos, para convertirla en una fuerza de 5,500 efectivos que combata de modo directa a las bandas armadas que aterrorizan a ese país.
El gobernador dominicano habló así en la víspera de que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas discuta sobre el futuro de la MSS, cuyo mandato vence el 2 de octubre. La propuesta de Estados Unidos es secundada por Panamá.
“La ONU tiene un plan que creo extendería la Representación en Haití hasta finales de año (…). La representación distinto que plantea Estados Unidos la respaldamos en divulgado y en privado. Los efectivos liderados por Kenia son solos unos setecientos soldados, cuando en principio deberían sumar 2,500”, puntualizó Abinader.
El caudillo de Estado dominicano aseguró, en su acostumbrado reunión de los lunes con los medios, que esos soldados en Haití no combaten directamente a las bandas haitianas, sino que se limitan a cuidar instalaciones e instituciones gubernamentales y privadas.
Abinader afirmó que las Fuerzas Armadas de su país mantienen el control de la parte dominicana de la frontera con Haití y reiteró no permitirá que las bandas haitianas perforen la defensa territorial.
El jueves pasado, el presidente del Consejo Presidencial de Transición de Haití (CPT), Laurent Saint-Cyr, hizo un llamado delante la Asamblea Común de la ONU a la comunidad internacional a hacer de modo “robusto e inmediata” delante la profundo crisis que sufre su país que, según dijo, vive una pelea entre las bandas y la población.
En un discurso en el que denunció la dramática situación por la que atraviesa Haití, donde la parte de la población sufre de inseguridad alimentaria, Saint-Cyr señaló que “el silencio no es una opción”.
El mandato de la Representación Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS) en Haití, liderada por Kenia, concluye en tres días en un clima de creciente incertidumbre en el país, sumido en una crisis que no hace más que agravarse por la violencia que imponen las sangrientas bandas armadas que controlan el 90 % de la caudal de esta empobrecida nación.
El primer contingente de la MSS llegó a Puerto Príncipe el 25 de junio del año pasado, pero quince meses posteriormente la representación no ha acabado recuperar ningún división controlado por las bandas, a pesar de las diversas y múltiples operaciones en contra de sus líderes, cuyas acciones han provocado el desplazamiento interno de más de 1,3 millones de personas.






