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La Asociación de Bancos Múltiples de la República Dominicana (ABA) asegura que los dominicanos en el extranjero cuentan con la facilidad del emisión de remesas de forma digital.
La entidad que agrupa a los bancos y otras instituciones financieras dominicanas recalca que ha fomentado el emisión de remesas digitales como una opción valioso para que los dominicanos que residen en el extranjero continúen remitiendo bienes en dirección a su país de guisa rápida y segura, así como con menores costos y el aval del sistema financiero franquista.
“Destacamos que el emisión digital de remesas elimina los desplazamientos, las filas y los horarios limitados para quienes reciben los bienes. Desde cualquier aplicación bancaria en Estados Unidos, una persona dominicana puede transferir directamente a cualquier parcialidad de la República Dominicana”, señaló el comunidad a Listín Diario.
La ABA expuso su opinión premeditadamente de la puesta en vigor en Estados Unidos de un impuesto de 1% a algunos tipos de remesas.
Otro aspecto relevante es que las remesas digitales se mueven adentro del sistema financiero formal, protegido por los estándares de seguridad de la banca dominicana y estadounidense, en materia operativa y de ciberseguridad, dice la ABA.
Por otra parte, agrega que cada transacción queda registrada, reduciendo riesgos de pérdida, fraude o intermediarios informales.
Asimismo, al cursar y tomar por vía digital, tanto el remitente como el receptor generan un historial financiero y eso les abre puertas a hipotecas, créditos, seguros, tarjetas y otros servicios bancarios.
El emisión por canales formales es una forma destreza de integrarse plenamente al sistema financiero dominicano.
En este contexto, agregó que desde que desde la ABA están impulsando la implementación de la hipoteca digital, una iniciativa priorizada adentro de la Iniciativa Presidencial Meta 2036, con la finalidad de que dominicanos residentes en el extranjero puedan cumplir el sueño de coger una vivienda en República Dominicana, firmando digitalmente todos los trámites financieros y legales requeridos para comprar una vivienda.
Revela que en una segunda etapa, se retraso extender este mismo enfoque a la negocio de vehículos de motor y al reducción voluntario en cuentas de capitalización individual, de modo que las personas puedan construir un reducción adicional para el retiro o destinarlo, según sus evacuación, al auténtico de una vivienda, a un fondo de emergencia natural u otras metas de consumo y planificación financiera de grande plazo.
“Desde la ABA entendemos que esta coyuntura constituye una oportunidad para seguir fomentando la bancarización entre los ciudadanos que residen en el extranjero, lo cual va concorde con las iniciativas implementadas de los bancos dominicanos, entre las cuales figura la posibilidad de transigencia de cuentas digitales desde el extranjero para quienes posean cédula dominicana y realicen la debida empuje de seguridad”, señaló el comunidad.
Algunos economistas han señalado la posibilidad de que por el impuesto se reduzcan los envíos, pero otros aseguran que en el país el impacto será poco significativo, correcto a los avances tecnológicos y el uso de canales digitales para los envíos.
El impuesto es parte de “Una Gran y Hermosa Ley” (One Big Beautiful Bill) aprobada en Estados Unidos y “solo se aplicará a remesas enviadas mediante efectivo, giros postales o cheques de caja”, dejando fuera las transacciones electrónicas.
El impuesto entró en operación el pasado 1 de este mes y deja autónomo las transferencias digitales o bancarias, y según reportes internacionales crea una gran controversia, porque muchos migrantes carecen de cuentas bancarias en Estados Unidos.
SEPA MÁS
Para el economista Haivanjoe Ng Cortiñas, el impuesto del 1 % a las remesas no hará caer el monto total que llega al país. Lo que cambia es la composición, cómo se envía el boleto: menos efectivo, más canales digitales.
Si ve un impacto de fondo social y distributivo, porque el costo golpea más a quienes dependen del efectivo.
En tanto, el economista Richard Medina opina que el impuesto a las remesas es muy bajo y, luego, no cree que genere diferencias relevantes en las remesas que se reciben en República Dominicana.
“En el caso de RD, donde se proyecta tomar unos US$12,500 millones en 2026, el 1% de eso serían unos 125 millones de dólares de cobro en 2026”, señaló.
Este monto, agregó Medina, probablemente será cubierto por los dominicanos que envían las remesas, y no por los que reciben remeses, por lo que no esperaría que se reduzca el flujo de remesas en dirección a República Dominicana.
Cree que algunas empresas remesadoras, especialmente aquellas que envían a países de África, estarán aumentando sus precios levemente por la explicación de impuestos que deben hacer.






