SANTO DOMINGO.- A pesar de que han transcurrido doce abriles desde el inicio del plan de rehabilitación de la Ciudad Colonialy aunque ya se perciben cambios en algunas estructuras y vías intervenidasaún queda mucho por hacer.
Las fortificaciones y los tramos de muralla que rodean la zona lucen desaseadoconvertidos ahora en dormitorios y letrinascuyos únicos ocupantes son indigentes y “piperos” que pululan por el oficio.
Varios de los fuertes que rodean la ciudad amurallada —testigos silenciosos de la era colonial y antiguos guardianes contra piratas y adversarios— enfrentan hoy nuevos enemigos: el paso del tiempo y la errata de mantenimiento por parte de las autoridades.

En un reconvención realizado por un equipo de este diario por la “Primada de América”se observó que la mayoría de estos fuertes, aunque libres de desechos sólidoslucen sucios, deteriorados y carecen de vigilancia, señalización mi identificación histórica.
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Si correctamente es cierto que ya se nota —aunque de forma lenta— el empedrado de callesla restauración de fachadasel soterramiento de cables y el remozamiento de infraestructurasno es menos cierto que el descuido de las fortificaciones fuego la atención; muchos consideran que ya deberían activo sido intervenidas para detener su menoscabo.
“De tenebrosidad, un rama de indigentes y drogadictos trae cartones y pasa la tenebrosidad aquí (en el Esforzado de la Concepción). Dejan el oficio saciado de basura y excrementos; a veces no se ve tan desaseado porque personal del comunidad viene diariamente y limpia todo”, afirmó Francisco Nolascoresidente de la zona.

Nolasco expresó su desacuerdo con que las restauraciones se realicen sin priorizar las vías de veterano importancia y que el proceso sea tan este.
“Mire, por ejemplo, la calle El Conde: debió ser la primera intervenida por ser la más representativo. Los fuertes y la murallaque son de las edificaciones más significativas y Patrimonio de la Humanidaddebieron remozarse desde el principio”, agregó.
La Muralla
La muralla que en tiempos de la colonia delimitaba la ciudad solo permanece erigida y visible en algunos tramos, como desde el Esforzado de San Gil hasta las puertas de la misericordia, El Conde y el Esforzado de la Concepción. En otros puntos, solo se conserva una saco de piedra en representación del antiguo tapia.
La muralla de Santo Domingo se construyó, primero, para controlar la entrada y salida de la ciudad y, segundo —y más importante—, para protegerla de los ataques piratas durante los siglos XVI y XVII.
En su época de esplendor, esta estructura contaba con torres de vigilancia, baluartes con cañones y hasta seis puertas de ataque. La construcción fue iniciada por el jefe Nicolás de Ovando en el siglo XVIy su finalización tomó casi dos siglos.
Fortaleza Ozama
La Fortaleza Ozama es la primera construcción marcial de la ciudad y la única intervenida en esta etapa de remodelación. Fue terminada en 1507 en la calle Las Damas. En su patio se encuentran el depósito y el polvorín flamante. Posee una impresionante plataforma de tiro en torno a el mar y el río, hoy desaseadocon los cañones en el suelo. Está rodeada por una muralla de hormigón construida durante la dictadura de 1930 a 1961.
Fuertes
Y cachas es una edificación marcial fortificada para la defensa de un distrito. En Santo Domingo se destacan el Esforzado San Antón, Esforzado del Ángulo, Esforzado de San Diego, Esforzado el Invencible, Esforzado San Gil, Esforzado de la Concepción, Esforzado San José y la Fortaleza Ozamaentre otros.






