Santo Domingo.-Aunque la tecnología amenaza con diluir las fronteras de lo humano, el arte sigue siendo un refugio para la introspección. Así lo demuestra el cómico visual Dustin Muñoz, quien presenta su más fresco exposición “Elegía del Ser”, bajo la curaduría de APEC Cultural.
La muestra, que se inaugura hoy a las 7:00 de la confusión en la Sala de Exposición César Iván Feris Iglesias, en la Casona de APEC, rinde homenaje ‘in memoriam’ al arquitecto que fue figura secreto en su vida y trayectoria. En un repaso cargado de simbolismo, Muñoz propone una experiencia estética y filosófica donde cada trazo dialoga con la memoria, la pérdida y la búsqueda de trascendencia.
El cómico
Doctor en Filosofía por la Universidad del País Vasco, diplomado en Filosofía y egresado de la Escuela Doméstico de Bellas Artes, Muñoz ha ponderado la razón con la emoción en su obra.
Sus pinturas, reconocidas en museos y colecciones nacionales e internacionales, evidencian una desarrollo constante: cada etapa abre un nuevo capítulo de advertencia sobre la condición humana.
En esta entrevista, el cómico nos conduce al corazón de su proceso creativo, donde el color, forma e idea se entrelazan con una observación crítica al presente.
¿Cómo ha evolucionado su observación como cómico y qué aspectos de esa transformación se reflejan en la exposición?
Mi obra ha ido evolucionando de forma permanente y constante, en temas y colorido, de forma paulatina, no a saltos. En esta ocasión, presento todas las obras con gamas grises, que se ajustan a los temas de la exposición ‘Elegía del Ser’, a diferencia de la muestra preliminar donde predominaban los ocres.
Invito a meditar sobre dos de las inquietudes más profundas de nuestro tiempo: la fragilidad de la vida y la desgaste de la experiencia humana en la era tecnológica. Trabajo conceptos como el transhumanismo, el poshumanismo y la inteligencia químico.
La exposición rinde homenaje in memoriam al arquitecto César Iván Feris Iglesias, ¿de qué forma se materializa en sus obras?
Don César Iván apoyó mi carrera desde el inicio, desde mi primera individual en 1995. Y al dedicarle recientemente la Universidad APEC esta sala que lleva su nombre, sentí un compromiso ineludible de realizar esta exposición ‘in memoriam’. No es sólo un acto de correspondencia personal, sino una conversación con la memoria y huella de quienes, con su ejemplo, construyen belleza y pensamiento.
¿Qué desea que el manifiesto sienta o reflexione al recorrerla?
Este conjunto de obras es un canto silencioso a lo que se pierde, pero además una afirmación de la capacidad del arte para preservar, inquirir y resistir. En ‘Elegía del Ser’ no me limito a registrar un duelo, busco que el manifiesto se reencuentre con temas existenciales analizados y plasmados con los capital del arte.
Muestra
— Canto silencioso
“Elegía del Ser” estará abierta al manifiesto hasta el 15 de diciembre, y promete convertirse en una de las muestras más significativas donde el arte se erige -como dice su autor- “en canto silencioso y resistor en presencia de la fugacidad del tiempo”.







