Por Rosa Iris Luciano
El Pregonero, Santo Domingo – La flamante aprobación del Código Penal en primera recitación por la Cámara de Diputados, dejando fuera las tres causales para la interrupción del apocamiento, ha desatado una ola de críticas. Una de las voces más contundentes ha sido la de la comunicadora Consuelo Despradel, quien denunció la inequidad que supone esta valentía para las mujeres dominicanas.
“No es a todas las mujeres que se les quita el derecho a osar. Es a las mujeres pobres, porque las ricas vamos a las clínicas y nos hacemos los abortos, o salimos a Estados Unidos y lo resolvemos”.
“Nos hemos hecho abortos, estamos felices y vamos a la iglesia igualmente. ¿A quién castigan? A las que no tienen cómo defenderse”.
Durante el mismo espacio, la periodista Natalia Mármol recordó el caso de Wifer, una adolescente cuya tribu pidió en tres ocasiones que se le practicara una interrupción del apocamiento al diagnosticarse una condición inviable.
“Los médicos se negaron, ella murió, dejó a un hijo huérfano y el consorte ha denunciado el caso públicamente. Estamos hablando de situaciones extremas, no del derecho pleno a osar. Y ni eso nos reconocen”, sentenció Mármol.
Ambas comunicadoras lamentaron que el nuevo Código Penal no contemple ni siquiera excepciones por violación, incesto, o peligro para la vida de la raíz.
“Es una condena impuesta a las más vulnerables”.
La aprobación de este código sin las tres causales revive un debate que lleva más de dos décadas en el Congreso y mantiene en tensión a sectores feministas, religiosos, médicos y ciudadanos que exigen una reglamento que reconozca los derechos fundamentales de las mujeres.
https://www.youtube.com/watch?v=ocfpjugawlq





