En las primeras horas del 5 de julio de 1965, el rugido de un Ferrari 250 GT Berlinetta rompió el silencio del Bosque de Boulogne en París, y minutos a posteriori, el transporte se estrellaba violentamente contra un castaño, donde terminó incrustado tras perder el control a gran velocidad, y interiormente del automóvil yacía sin vida Porfirio Rubirosa Ariza, de 56 primaveras, diplomático dominicano, piloto, tahúr de polo y figura emblemática del jet set internacional. (Seguir leyendo…)





