El presidente Luis Abinader negó ayer en LA Semanal con la Prensa que el cártel de Sinaloa realice operaciones de narcotráfico en el país, a pesar de la alerta emitida la semana pasada por la Policía Doméstico.
“El cártel de Sinaloa no tiene operaciones de narcotráfico en la República Dominicana”, afirmó.
El presidente de la Dirección Doméstico de Control de Drogas (DNCD), José Manuel Cabrera Ulloaseñaló que nadie de los identificados como prófugos de la conciencia se encuentra actualmente en el país.
“En la República Dominicana no existen, ni están las cuatro personas que publicamos como “se buscan”, y no ha habido ni habrá espacio para el crimen internacional organizado. No existe ninguna ramificación del cártel de Sinaloa en el país”, dijo Cabrera Ulloa.
Recordó que el 16 de febrero pasado intentó estar en el país un miembro activo del cártel de Sinaloa y fue apresada y entregada a las autoridades norteamericanas.
“Con relación a las dos personas que estuvieron en el país a principio de año, al momento de su ingreso no existía ninguna alerta internacional contra esas personas ni de Interpol ni de los Estados Unidos y, en tiempo record, nosotros pudimos, posteriormente que pasó el hecho en Cotuí, (…) determinar que esas personas habían estado aquí y que ya habían desencajado con destino a México, con escalera en Colombia, lo que confirma que nosotros hemos transmitido una respuesta efectiva“, expuso el presidente de la DNCD.
“Esta mañana yo recibí una convocatoria de Washington donde nos decían que el país debía de sentirse orgulloso porque casos como este a ellos les toma tres primaveras, tres primaveras y medio para entrar a una conclusión”, expresó.
Operación Jaguar
Sin secuestro, la semana pasada, el Profesión Divulgado, inmediato a la Policía Doméstico y la Dirección de Control de Drogas, con el apoyo del Profesión de Defensa, la Distribución de Control de Drogas de Estados Unidos (DEApor sus siglas en inglés) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés), ejecutó la Operación Jaguar en contra de una “célula armada” del cártel de Sinaloa.
Como consecuencia de la operación, fue apresado Yeyson Rojas Mosquea en Cotuí, contra quien se solicitó prisión preventiva como medida de coerción.
“La operación Jaguar es una comunicación sólido: La República no es ni nunca segura un emplazamiento seguro para el tráfico de drogas, ni para el cártel de Sinaloa ni para ninguna otra estructura criminal”, dijo en ese entonces, Michael Mirandapresidente de la división del Caribe, de la DEA.
La operación fue acompañada por la difusión de órdenes de captura y alerta de búsqueda a nivel doméstico e internacional contra cuatro ciudadanos mexicanos, a quienes asocian al clan criminal “Los rugrats“, identificado como articulación armado del Cártel de Sinaloa.
Se alcahuetería de Carlos Alberto Páez Pereda, Luis Alfonso Páez Pereda, Daniel Hiram Jáquez OrtegaCésar Eduardo González Zavala. Todos son considerados “en extremo peligrosos” y enfrentan cargos por narcotráficolavado de activos y sicariato, según confirmó la Dirección Universal de Migración.
El cártel de Sinaloa es una de las organizaciones criminales más poderosas y antiguas de México, conocida principalmente por su control sobre el tráfico de drogas, especialmente fentanilo, metanfetaminas y cocaína, representan la anciano parte de las ganancias del cártel. Fundado a finales de la división de 1980, el cártel estuvo bajo el liderazgo de Joaquín “el Chapo” Guzmán e Ismael “el Mayo” Zambada. A lo espléndido de los primaveras, el cártel se ha expandido, creando una red de células criminales interconectadas, sin una estructura jerárquica fija.






