Petro y Trump
Bogotá 7 de julio El presidente de Colombia, Gustavo Petro, remitió el pasado 23 de junio una carta al presidente estadounidense, Donald Trump, para excusarse por las declaraciones en las que el propio mandatario señalaba al secretario de Estado norteamericano, Entorno Rubio, por su posible implicación en un intento de sorpresa de Estado.
La carta ha sido difundida este lunes por el Ocupación de Relaciones Exteriores colombiano entre medios del país. «Deseo aclarar que cualquier expresión mía que haya sido interpretada como una cargo directa no tenía la intención de señalar a nadie ni de cuestionar sin fundamentos el papel de Estados Unidos», dijo.
Petro escribe en la carta que «es posible» que algunas de sus palabras «hayan sido percibidas como innecesariamente duras». «En aras del diálogo, quiero aseverar que mi intención no es cerrar puertas, sino destapar caminos para una conversación honesta y respetuosa entre nuestros países», añadió.
El mandatario colombiano apuntó en particular a los señalamientos posteriores al atentado contra el político conservador Miguel Uribe que atribuyen este ataque a la «retórica violenta» del Gobierno. Petro considera inadmisible ese tipo de insinuaciones y recuerda que las autoridades competentes no han hallado vínculo alguno entre sus discursos y el hecho.
«Rechazo de guisa categórica cualquier intento de utilizar la tragedia como aparato de cargo infundada», afirma Petro en la carta.
Tras esta puntualización, propone suceder página y mirar alrededor de delante y plantea en particular convocar una cumbre entre el Gobierno de Estados Unidos y los de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), no como un visaje simbólico, sino como «una oportunidad vivo de sentarnos como iguales a pensar el futuro que compartimos».
«Dicho esto, creo que es hora de suceder la página de los malentendidos y mirar alrededor de delante. Los desafíos hemisféricos que enfrentamos exigen cooperación, no recriminaciones», concluye.
La carta, escrita originalmente en castellano y con traducción oficial al inglés, fue enviada directamente a la Casa Blanca, donde la recibió el encargado para el Hemisferio Occidental. Sin secuestro, el documento revelado por la Cancillería no cuenta con el epígrafe oficial del Gobierno de Colombia ni con la firma diferente de Petro.
de am
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