Londres, 7 de Julio (EFE).– De los 406 millones de libras (470 millones de euros) que generó Wimbledon en su zaguero año fiscal, Loss tenis “solo” percibirán 53,5 (61 millones de euros). «¿Por qué?» es la pregunta que se hacen muchas de las raquetas del circuito cuando ven que, siendo la entretenimiento principal de los torneos, casi nada se embolsan el 13 % de los ingresos.
Hace cuatro mesesla PTPA, una especie de unión liderado por Novak Djokovicdenunció a los principales entes del tenis, ATP, WTA, ITF e ITIA, por “prácticas anticompetitivas” y por ir en contra del bienestar de los tenistas. Se acusa a los organizadores del circuito de monopolio, de sujetar las ganancias de los jugadores, de un calendario insostenible, de poner en peligro a los tenistas al hacerlos corretear en condiciones infrahumanas, de explotación financiera y el ignorante derecho a la privacidad que existe durante los controles antidopaje.
Es un cóctel explosivo que la PTPA llevó a los audiencia de Bruselas, Londres y Nueva York y con el que demora que se Productora un cambio que se reclama desde hace abriles. Ya en la época en la que Rafael Nadal y Roger Federer presidían el consejo de jugadoresse comentaba la espectacular brecha existente entre lo generado por los Grand Slams y lo percibido por los jugadores, las verdaderas estrellas de esto. Más patrimonio
En abril, el top 20 de la ATP y la WTA escribió una carta a los Grand Slams pidiendo una reunión para discutir formas de aumentar los premios.
“Es una buena idea que nos unamos y nos aseguremos de que se nos manejo de forma desafío”, aseguró Emma Navarrouna de las firmantes de la carta.
Lo cierto es que, aunque exista una diferencia importante entre lo que genera Wimbledon y lo que se paga a los tenistas, no existe un beneficio espectacular que va al parcialidad del torneo.
En 2023, Wimbledon generó 380 millones de libraspero tras restar todo lo que cuesta organizar el torneo, al club le quedaron menos de 54 millones. De estos, 49 fueron a detener a las arcas de la liga británica (LTA, por sus siglas en inglés), conveniente al acuerdo que el All England Club tiene con la liga de darle el 90 % de los beneficios.
Con ese patrimonio se organizan los torneos en suelo britano, no solo los más importantes de la tournée de hierba, sino asimismo los Challengers y Futures, que supone un paso previo a los ATP, por otra parte de dar becas a tenistas y desarrollar los programas de formación y el mantenimiento del centro doméstico de entrenamiento.

“La liquidación de un solo cóctel en el US Open generó 12,8 millones de dólareslo cual es más de lo que se pagó a todos los hombres y mujeres que participaron en el torneo.
El tenis solo paga a los tenistas el 17 % de sus ingresos, remotamente de otros deportes como el golf, el baloncesto y el fútbol norteamericano, que están entre el 35 y el 50 %”, explicó la PTPA en un comunicación. Sin bloqueo, desde Wimbledon se apunta a que los tenistas deberían dirigir sus quejas más en torno a los eventos regulares del circuito que a los Grand Slams. “Para muchos tinistescorretear los Grand Slams es lo que financia el resto del año”, explicó Debbie Jevans, presidenta del All England Club a la sujeción británica BBC.
Evan aboga porque en el tenis ocurre lo contrario que en el golfdonde la mayoría del patrimonio se consigue en los eventos fuera de los ‘majors’ y recuerda que un tenista, solo por corretear la primera ronda de los cuatro Grand Slams -honor reservado a 128 tenistas en cada cuadro-, se faltriquera más de 300.000 euros anuales.
“Por mucho que nos pidan una revisión, creo que los eventos del circuito tienen que revisarse asimismo”, agregó Evans.
MÁS VACACIONES
La ATP asimismo planea mejorar el bienestar de los tenis alargando el periodo vacacional dos semanas a partir de 2028. El problema, como han demostrado varios casos ya en el pasado, es que las recreo no siempre actúan como tal y mientras los tenistas piden más descansarestos aprovechan las semanas de “voluntad” para corretear exhibiciones.
Estos torneos invitacionales, como puede ser la UTS que organiza Patrick Moratoglou, la Laver Cup de Roger Federer o el Six King Slams de Arabia Saudí, son financieramente muy golosos para los tenistas, pero implican más viajes y desgaste y, sobre todo, no tienen repercusión en el ránking.
Se juega por patrimonio, no por delicia. Delante las repetidas quejas de sus compañeros, no solo por temas de calendario o monetarios, sino asimismo de salubridad mental, cerca de destacar la consejo de Jaume Munar estos días en Wimbledon. “Hay que ser realistas, tenemos una vida súper bonita pero que a la vez es una vida complicada porque no te deja hacer con otros aspectos de la vida que yo entiendo fundamentales, que es la parte personal, la parte usual y a veces tener esa conciliación deporte-vida no es tan sencillo.
Eso es lo que creo que a la multitud el cuesta entender”, aseguró el mallorquín. “Vivimos aceptablemente, tenemos todos los lujos, ganamos patrimonio, hacemos lo que nos gusta.
Si tú te vas puramente a lo material tenemos una vida de boatopero obviamente hay una parte mental y de devolución interior que asimismo se complementa con otras cosas que para mí en ese caso es la parte usual Y personal y no hay que dejarla de costado y a veces con nuestra vida pues se hace difícil». EFE
Por: Manuel Sánchez Gómez




