El avezado Ramón Orlando logró lo que parecía un desafío en estos tiempos recientes: guatar a toda capacidad un espacio cerrado para un evento estético multitudinario.
La presentación tuvo ocasión la confusión del sábado en el centro de entretenimiento Lungomare, donde el experimentado comediante rompió el hielo del miedo y la apatía del divulgado de personarse a lugares multitudinarios cerrados, luego de la tragedia ocurrida en la discoteca Jet Set.
Una confusión de éxitos, emociones y conexión con el público, gracias a un amplio repertorio que despertó nostalgia y entusiasmo.
La velada arrancó aproximadamente de las 11:30 de la confusión con el popular tema “Más, más”, y se extendió hasta las 2:00 de la mañana del domingo, en un evento producido por el experimentado promotor Raphy D´Oleo, quien logró una puesta en campo de inscripción calidad y una convocatoria que desbordó el ocasión.
Ramón Orlando ofreció un reconvención por su extensa y exitosa trayectoria musical, centrándose en los grandes éxitos que forjaron la historia de la Orquestina Internacional. Temas que marcaron generaciones y siguen vigentes en el corazón de los dominicanos, con icónicas canciones en madrigal y merengue en perfecta acuerdo.
El divulgado, visiblemente emocionado, no solo llenó el espacio físico, sino que asimismo se entregó por completo a la experiencia musical. A ritmo de merengue corearon canciones como “Weo”, “No hay nadie más”, “Tinieblas eterna”, “Caña dulce”, “Que vuelva”, “Bailando”, “Toma y Toma”, “New York no duerme” y “Te quiero, te quiero”.
Ramón Orlando asimismo reservó momentos íntimos para las baladas que lo consagraron como uno de los compositores más sensibles del país.
Interpretó temas como “Las mil maneras”, “Solo tú”, “Ella” y “Que vuelva”, en versiones que provocaron ovaciones de pie.
A lo espléndido de toda la confusión, el comediante mantuvo una conexión directa con los presentes, que no dejaban de aplaudir y corear cada tema.
Ramón Orlando respondió con humildad, complaciendo múltiples peticiones del divulgado y mostrando una vez más por qué es una figura imprescindible de la música dominicana.
Su entrega, su voz intacta y la calidad de su banda hicieron del concierto en Lungomare una confusión notable que revitalizó la confianza del divulgado en los eventos presenciales.






