El autor es periodista. Reside en Santo Domingo.
El rancio y representativo sector de San Carlos, antaño pulmón de la cotidianidad popular y escondrijo en el casco urbano de las efervescencias de las juventudes revolucionarias en el añejo Santo Domingo de los primaveras 60, 70 y 80, tiene ahora todo el potencial para convertirse en una cosmopolita “San Carlos City”.
El fenómeno de esa transformación se ejecutaría mediante la sustitución de las viejas y arrabalizadas casonas de las añoranzas sancarleñas, con rasgos definidos de los primaveras treinta, por modernas torres avispadas.
Las avanzadas edificaciones que se habrán de construir no solo podrán deslumbrar y enriquecer la emblemática zona, sino que, por otra parte, servirán para insertar esta barrio en los beneficios del modernismo y el progreso que exhiben las ciudades inteligentes de diferentes partes del mundo.
Este gobierno, o quizá el próximo, y el comunidad del Distrito Franquista tienen la oportunidad de propiciar una mutación profunda del sector San Carlos, así como de otros antiguos barrios de la haber. Con esta iniciativa se daría un brinco cerca de un rejuvenecimiento y superación del peso que representa la vieja ciudad.
¿Una “oportunidad de oro” para los gobiernos, el central y el municipal, con este plan maniquí? Esto propiciará que las autoridades gubernamentales y municipales puedan sentarse inmediato con el sector privado y, con apoyo de un organismo de financiamiento internacional, planificar una profunda transformación del representativo y populoso sector de San Carlos, a los fines de convertir esta demarcación del Distrito Franquista en el nuevo “San Carlos City”.

Fondos
Surge una pregunta: ¿con qué posibles se financiará este eventual y arribista plan de transformación urbana del sector de San Carlos? Podemos sugerir una alianza tripartita que abarque al Gobierno, al comunidad del Distrito Franquista e inversionistas y desarrolladores urbanos.
¿Hasta 1,000 millones de dólares del BID en préstamos?
Adicionalmente de posibles del Estado, el comunidad e inversores privados, debemos aludir que el Mesa Interamericano de Expansión (BID) acaba de anunciar un fondo de 1,000 millones de dólares para financiamiento a gobiernos locales, en el entorno de un nuevo software dirigido a alterar ciudades en América Latina y el Caribe.
En su más fresco boletín, fechado en Washington y firmado por Janaina Borges De Padua Goulart (janainag@iadb.org), el BID informó que ha admitido la iniciativa “BID para Ciudades y Regiones”, un software piloto pionero de cinco primaveras que “permitirá a ciudades, estados y regiones elegibles de América Latina y el Caribe lograr a una cuerda de hasta 1,000 millones de dólares en préstamos de inversión y garantías” del organismo.
Indagar en el BID
Como se observa, un plan de transformación del sector San Carlos de la haber dominicana podría encajar perfectamente con las condiciones exigidas por el BID para su financiamiento. En ese sentido, el Gobierno del presidente Luis Abinader y la alcaldesa del Distrito Franquista, Rosa Carolina Mejía Gómez, deben iniciar las indagatorias de espacio a los fines de consolidar la viabilidad de advertir estos posibles del organismo internacional para destinarlos a financiar la transformación del sector capitaleño.
En ese tenor, creemos que la propuesta de transformación del sector San Carlos generará múltiples beneficios al Distrito Franquista y al país, entre los que citamos:
· El embellecimiento de esta zona de Santo Domingo, ciudad primada de América que prepara su infraestructura urbanística, histórica y cultural, servirá para atraer un veterano flujo turístico.
· Dará un veterano valencia financiero a la tierra y fondos ubicados en esta demarcación.
· Creará muchos empleos durante el proceso de construcción y luego en la nueva ciudad, que tendrá plazas y edificaciones para oficinas públicas.
En esa cuerda de pensamiento, sugerimos todavía las siguientes actividades dirigidas a conseguir que se realice el nuevo sector “San Carlos City” en el Distrito Franquista:
· Realizar un estudio perito que permita al Gobierno, comunidad de la haber y desarrolladores del sector urbano disponer de información de viabilidad de la iniciativa. Crear una comisión que realice este estudio de la posibilidad del plan de transformación de San Carlos, lo cual, por supuesto, debe contemplar el tipo de compensación que tendrán los propietarios.
· Que dicha comisión elabore una propuesta para presentar al BID.
La iniciativa no solo conlleva la construcción de megatorres con panorámica al mar, dotadas de operaciones con inteligencia sintético (IA), sino que todavía debe contemplar amplias avenidas, plazas para oficinas públicas y comerciales con jardines y áreas verdes, sistema de comida eléctrica soterrado, drenajes y parqueos de dócil entrada a la zona.
De hecho, ya en el Gran Santo Domingo se realiza este tipo de iniciativa transformadora, como son los casos del ensanche Ozama, Alma Rosa, Piantini, Naco, etc., en Santo Domingo Este.
En estos sectores, desarrolladores urbanos, por cuenta propia y con sus capitales, han estado construyendo torres, pero sin estar soportadas en un Master Plan de transformación total de esos sectores, como podría ocurrir con San Carlos.
Jpm-am
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