El autor es economista y contador. Reside en Punta Cana.
Por Rafael Ramírez
La violencia económica es un extralimitación silencioso que limita la autonomía financiera de las personas, principalmente de las mujeres, y que muchas veces pasa desapercibido.
Este tipo de violencia puede comenzar de forma sutil:
decisiones económicas sin consultar. Conminar a la pareja a entregar su salario o propiedades. Usar sus ingresos sin consentimiento.
Impedirle trabajar o estudiar para amojonar su independencia. Forzarla a hacerse cargo deudas a su nombre sin su aprobación.
Negarse a cubrir micción básicas como comestibles, vivienda o sanidad, etc..
Si te reconoces en alguna de estas situaciones y sientes que estás viviendo violencia financiera, es importante priorizar tu seguridad física y emocional. Averiguación ayuda en instituciones especializadas, redes de apoyo o refugios para víctimas de violencia de naturaleza.
Nadie merece morar bajo extralimitación, sea este físico, psicológico o financiero.
Jpm-am
Compártelo en tus redes:







