Hace adaptado ocho días, un orden de mujeres dominicanas alzó su voz para exigir al Gobierno que detenga las actuales medidas migratorias, por considerarlas contrarias a la tradición solidaria del pueblo dominicano. Recordaron que nuestros propios emigrantes en Estados Unidos, Puerto Rico y Europa igualmente sufren políticas similares.
Representando a mujeres de diversos sectores y ocupaciones, la socióloga y poeta Chiqui Vicioso, las maestras María Hortensia de la Cruz, Xiomara Peralta y Mary Cantisano, las abogadas Laura Faxas y Dora Eusebio, la sindicalista Isabel Tejeda y la exdiputada Guadalupe Valdez, presentaron un conjunto de demandas concretas:
Puede descifrar: ¿Les digo poco?
Que se respete la Constitución y las leyes en todo proceso de repatriación, sin discriminación por cuna.
Que se detenga el clima de persecución en los hospitales y se garantice el golpe de los migrantes a salubridad y educación, conforme a la ley y los acuerdos internacionales.
Que se reabra el debate sobre la Ley 169-14 y se busquen mecanismos viables para su implementación.
Que se regularice a los trabajadores migrantes integrados en la patrimonio mediante permisos de trabajo y pleno respeto a sus derechos laborales.
Que los empresarios regularicen a sus empleados indocumentados, y que el Estado imponga consecuencias si no lo hacen.
Que la JCE y las autoridades de migración permitan que los trabajadores migrantes integrados en la patrimonio doméstico, cuyos documentos se encuentran en proceso de renovación, puedan realizar esos trámites.
Y que cualquier medida de expulsión se haga conforme a la ley, con respeto a la dignidad humana.
El presidente Luis Abinadercomo avalista del Estado de derecho, debe escuchar y interpretar. Estas mujeres hablan por la ecuanimidad.






