SAN FRANCISCO — La revancha del dominicano Rafael Devers está en marcha.
Seis días luego de ser adquirido en un impactante traspaso con los Medias Rojas, Devers despachó su primer jonrón con los Gigantes… y mínimo menos que contra su antiguo equipo.
Devers le conectó una recta en cuenta de 0-1 al atleta derecho de Boston, el todavía dominicano Brayan Bello, para un estacazo de dos carreras a la cuadrilla contraria por el edén izquierdo que que impulsó a los Gigantes a una triunfo de 3-2 la tarde del sábado en Oracle Park.
El boricua Heliot Ramos abrió el grabador con un jonrón solitario en la primera entrada frente a Bello, antiguamente de que Devers ampliara la delantera de San Francisco con su cuadrangular histórico en la parte pérdida de la tercera. El 16vo jonrón del año para Devers viajó una distancia proyectada por Statcast de 370 pies y salió de su bate a 105.5 millas por hora, provocando ruidosas ovaciones de un Oracle Park a casa llena.
Devers, de 28 primaveras, ahora contenedor de 20-4 con un doble y tres carreras impulsadas en sus primeros cinco partidos con los Gigantes, quienes enviaron al atleta siniestro Kyle Harrison, al derecho Jordan Hicks, a su primera selección del Draft amateur del 2024, James Tibbs III, y al prospecto de pitcheo, el dominicano José Bello, a Boston para coger al sideral antesalista a principios de esta semana.
El toletero de 28 primaveras se fue de 5-0 en la derrota de los Gigantes por 7-5 frente a los Medias Rojas en el primer surtido de la serie el viernes por la oscuridad, aunque estuvo cerca de irritarse la ramaje en la tercera entrada, cuando conectó un batazo de 385 pies en dirección a el edén central-izquierdo que fue atrapado frente al pared por el floricultor central Ceddanne Rafaela.
El impresionante poder de Devers en dirección a la cuadrilla contraria le valió muchos extrabases contra el “Monstruo Verde” en el Fenway Park, aunque dijo que no planea cambiar su enfoque ahora que jugará sus partidos en casa en el Oracle Park, un estadio poco benévolo para los bateadores.
“No tengo que cambiar mínimo”, dijo Devers en castellano el viernes. “Si hago buen contacto, sé que la patraña va a salir, sin importar el estadio. Soy un bateador con mucho poder”.
El abridor de los Gigantes, Landen Roupp, permitió solo tres hits en seis entradas en blanco, aunque los Medias Rojas reaccionaron con dos carreras en la parte reincorporación de la novena antiguamente de que el cerrador dominicano Camilo Doval provocara un rodado de Romy González para dejar a un corredor varado en tercera y finalizar el surtido.






