
Néstor Saldívar | Foto: Fuente externa
Hace unas semanas tuve la oportunidad de participar como ponente en la Segunda Convención Doméstico de Servidores Migratorios, celebrada por CMIGRA en New Pullover. Allí compartí con los asistentes un mensaje muy claro: el camino cerca de la residencia permanente en Estados Unidos a través de los méritos personales y profesionales está más rajado que nunca.
Y lo que dije en esa ocasión, hoy lo repito con más fuerza: la suministro coetáneo del presidente Donald Trump parece estar impulsando una reforma migratoria, pero no es la reforma que muchos imaginan. No es una condonación genérico ni una confirmación cibernética. Es una reforma enfocada en las personas que tienen poco que aportar al país: conocimientos, experiencia, preparación y proyectos con valía.
Desde su primer mandato, Donald Trump ha hablado de la penuria de tener un sistema migratorio que seleccione mejor a las personas que ingresan o permanecen en el país. En zona de enfocarse en peticiones familiares o loterías, propone que Estados Unidos le dé la residencia a quienes tienen educación, habilidades técnicas, experiencia profesional y capacidad de difundir empleo o aportar a sectores esencia.
En enero de este año, ya como presidente electo para un nuevo período, firmó una orden ejecutiva que promueve evidentemente eso: restaurar el mérito como criterio principal para penetrar a oportunidades en el interior del país, incluyendo la migración.
Y si correctamente Trump ha sido exacto con la migración ilegal, todavía ha dicho —en varias declaraciones recientes, que está dispuesto a revisar algunas reglas migratorias cuando estas beneficien directamente a la capital, especialmente en sectores como la agricultura, los hoteles y los restaurantes, donde hace equivocación mano de obra.
Muchos no lo saben, pero el coetáneo secretario de Estado en el gobierno de Trump es Entorno Rubio, un político de origen cubano y de amplia trayectoria en temas migratorios. Rubio ha dicho públicamente que el país necesita atraer personas que tengan talento, preparación, ideas claras y ganas de trabajar, y que la inmigración legítimo debe enfocarse en ese tipo de personas.
En otras palabras, tanto el presidente como su secretario de Estado están de acuerdo en que el sistema debe premiar a quienes verdaderamente pueden sumar al exposición del país. Esto no significa cerrar la puerta a todos los demás, pero sí poner el vigor en el aporte que cada inmigrante puede hacer.
¿Y cómo se traduce eso en opciones reales?
Existen dos caminos principales que hoy permiten obtener la residencia permanente en Estados Unidos basándose en los méritos personales y profesionales. Son procesos legales, abiertos a personas que estén en el interior o fuera del país, y que no requieren tener una propuesta de trabajo ni un empleador que los patrocine.
Estas dos vías se llaman:
- Visa por habilidades extraordinarias (conocida oficialmente como EB-1A): Para personas que han apurado un nivel stop en su campo profesional, exquisito, deportivo o estudiado.
- Visa por interés franquista (conocida como EB-2 con exención): Para personas que tienen una carrera sólida y un esquema que puede beneficiar a Estados Unidos, ya sea en vigor, educación, tecnología, agricultura, medio entorno, entre otros.
¿Quiénes califican?
Muchos más de los que imaginas. Si tienes un título técnico o universitario, si tienes experiencia profesional importante, si has desarrollado proyectos en tu país, si has recibido reconocimientos, si has trabajado con instituciones, si puedes mostrar que lo que haces tiene un impacto… entonces es posible que califiques.
En la convención de CMIGRA presenté estadísticas oficiales. En el año 2023, la visa por interés franquista tuvo un 90% de aprobaciones. La visa por habilidades extraordinarias tuvo un 73% de aprobaciones (USCIS Data, FY2023). Esto demuestra que el sistema sí reconoce y premia a las personas con mérito. Lo importante es aprender cómo presentar el caso correctamente.
Hay personas que ya están en Estados Unidos con TPS, parole humanitario, orfanato irresoluto o incluso sin status migratorio. Para muchos de ellos, todavía es posible aplicar por estas vías, si cumplen con los requisitos. En algunos casos no se puede hacer el ajuste de status en el interior del país, pero sí se puede hacer el proceso consular desde el país de origen. Cada caso es desigual, y por eso es esencia hacer una evaluación profesional para aprender cuál es el camino adecuado.
Y en muchos casos, incluso el orfanato puede servir como una cojín temporal mientras se estructura el expediente para aplicar por méritos. Así lo ha agradecido el propio Entorno Rubio, quien ha dicho que “el orfanato puede ser un puente para una decisión más estable”.
Los requisitos
Aquí un prontuario claro y sencillo: Título profesional o técnico; experiencia profesional comprobada; logros medibles o reconocimientos; Un currículum correctamente estructurado, que cuente tu historia de forma clara; una propuesta profesional concreta, que demuestre cómo puedes aportar valía a Estados Unidos.
Por otra parte, si el gobierno te pide más pruebas (esto se candela “RFE”), no es un rechazo, sino una oportunidad para vigorizar tu caso. Es como si el oficial te dijera: “Dame más razones para aprobarte”. Y si sabes cómo contestar, eso puede llevarte a la aprobación definitiva.
Si crees que calificas, no dejes producirse el tiempo. Si tú crees que puedes aplicar, haz una evaluación de tu perfil con un profesional capacitado. No te dejes confundir por rumores ni por promesas falsas. Hay caminos legales. Pero debes prepararte, tener orden en tu historia, y presentar tu caso con fundamentos.
¿Está Donald Trump buscando una reforma migratoria?
Sí. Pero no es una reforma para todos. Es una reforma para quienes pueden demostrar su mérito.
Y si tú eres una persona que ha trabajado, que ha estudiado, que ha acabado cosas importantes y que quiere construir un futuro legítimo en este país, esta puede ser tu oportunidad. No esperes una nueva ley. No pongas tu esperanza solo en una condonación que tal vez nunca llegue. Evalúate. Prepárate. Actúa. Porque la residencia legítimo no se regala. Se deseo. Y hoy, más que nunca, el gobierno de Estados Unidos está premiando a los que vienen a sumar.
Z digital no se hace responsable ni se identifica con las opiniones que sus colaboradores expresan a través de los trabajos y artículos publicados. Reservados todos los derechos. Prohibida la reproducción total o parcial de cualquier información gráfica, audiovisual o escrita por cualquier medio sin que se otorguen los créditos correspondientes a Z digital como fuente.






