Con 24 primaveras de vigencia de la Ley de Seguridad Socialla ciudadanía tiene el convencimiento de que son muy pocos los avances logrados con ella en relación con sus propósitos de ser un sistema de protección social sabido, universal, obligatorio, solidario, plural e integral, y no hay que ser diestro en el ámbito para comprender que el fracaso de sus objetivos puede ser explicado por tratarse de un intento de copiar sistemas de otras naciones como México, Colombia y Venezuela, aunque no sería calibrado implicar a los representantes del Colegio Médico Dominicano en los errores cometidos porque se trataba de un examen nuevo con fundamentos desconocidos para chocar y todo resultó en un gran beneficio para los intermediarios en el proceso de aplicación de las reglas y estructura completa del sistema, siendo finalmente un avance histórico de lo que ahora se flama “alianza público-privada” donde esta última ordeña los capital del Estado en fideicomisos donde los llamados a ser beneficiados, empleados públicos o privados, son los que finalmente cubren lo grandes gastos del sistema.
Puede interpretar: La necesaria equidistancia y pluralidad






