
Puede parecer quimérico, pero una empresa con sede en Los Ángeles dice que ha concebido un plan para demoler hasta un asteroide pequeño cercano a la Tierra, arrojarle una bolsa sobresaliente y padecer el cuerpo de regreso a un punto de reunión “seguro” cerca de nuestro planeta.
La compañía TransAstra dijo el miércoles que un cliente ignorado acordó financiar un estudio de su propuesta representación “Espejo Nueva” para capturar y reubicar un asteroide aproximadamente del tamaño de una casa, con una masa de aproximadamente 100 toneladas métricas.
“Prevemos que se convierta en una cojín para la investigación y el mejora de robótica en el procesamiento y fabricación de materiales”, dijo Joel Sercel, director ejecutante de TransAstra. “A espacioso plazo, en sitio de construir hardware espacial en la Tierra y exhalar propulsor desde la Tierra, podríamos recolectarlo a partir de materias primas en el espacio”.
Muchos objetivos
Sercel dijo que hay hasta 250 posibles asteroides objetivo, con un diámetro de hasta unos 20 metros, a los que se podría durar con naves espaciales robóticas reutilizables durante la próxima lapso. Se imagina amplificar docenas, y luego cientos, de pequeños asteroides en la instalación de procesamiento de la “Espejo Nueva”, que potencialmente podría estar ubicada en el punto L2 Tierra-Sol, a aproximadamente 1,5 millones de kilómetros de la Tierra.
Estos asteroides podrían proporcionar agua para usar como propulsor y minerales para todo, desde paneles solares hasta protección contra la radiación. Se podrían apuntar a varios asteroides por su contenido, como los asteroides de tipo C como fuente de agua o los de tipo M para metales.
Todo esto puede parecer un poco exagerado, y hasta cierto punto lo es. Ese es el objetivo del estudio de viabilidad, que según Sercel se completará en mayo, y que perfeccionará aún más el plan de la representación y su trayectoria y la nave espacial necesaria para volarla. Si está totalmente financiada, la representación podría encontrarse con un asteroide ya en 2028 o 2029. TransAstra está trabajando con la Universidad de Florida Central, Purdue y el Jet Propulsion Laboratory/Caltech de la NASA para completar su observación.






