Este artículo fue publicado originalmente en El Día.
Según un parada funcionario del Ocupación de Medio Dominio y Capital Naturales, de los delitos ambientales ningún como el ruido excesivo en las denuncias que reciben de mes en mes por parte de la población.
Dicho esto en un tiempo en el que son tantos los que recurren a grupos y redes en Internet para denunciar reales o supuestas agresiones contra los capital naturales, debería servir de temor a las autoridades de otras instituciones llamadas a prolongar a los ruidosos bajo control.
La información es del procurador adjunto para la Defensa del Medio Dominio en una entrevista con uno de los periodistas de EL DÍA.
De acuerdo con el magistrado Francisco Contreras, las denuncias contra el ruido excesivo superan las 5 mil cada mes.
Es un asunto regulado por una ley, la 90-19 sobre contaminación acústica, señaló el funcionario, pero por lo gastado es además un asunto de orden notorio y de lozanía, porque en palabras suyas, afecta la convivencia en la población y tiene consecuencias directas sobre la lozanía física y mental de las personas, al producir trastornos del sueño, ansiedad, problemas auditivos y alteraciones del sistema nervioso.
Cualquier ruido voluntario y excesivo debe ser considerado una violación del derecho de los otros a la buena lozanía, la tranquilidad y el refrigerio.
Si el ruido voluntario y excesivo es un engendro fundamentalmente urbano, como lo afirma el magistrado Contreras, por la concentración humana de estos tiempos, que supera el 80 % de la población doméstico, pero además por la yerro de consideración con destino a los otros y la derogación personal de las leyes que hacen los violadores a toda hora y en cualquier superficie.
Una de las vías a disposición de la población frente al ruido excesivo producido desde vehículos estacionados o establecimientos comerciales es el 911, que de acuerdo con la ministra de Interior y Policía, recibía hace algún tiempo más de 12 mil reportes cada semana.
¿Quién le pone el cascabel al minino?
La publicación Los ruidos, los derechos y la paz apareció primero en El Día.






