Cleveland. — Un meteorito de siete toneladas que atravesó el martes el firmamento de Cleveland a 72.420 km/h (45.000 mph) ayer de desintegrarse con un estruendoso estallido, sobresaltó a los residentes que temieron una golpe.
Personas a varios estados de distancia informaron tener manido la brillante fantasía de fuego a pesar de que eran las 9 de la mañana. La Sociedad Chaqueta de Meteoros indicó que recibió reportes en zonas que van desde Wisconsin hasta Maryland. La NASA confirmó más tarde que se trataba de un meteorito de casi 1,83 metros (6 pies) de diámetro.
“Este efectivamente parece una fantasía de fuego, lo que significa que es un meteorito —un pequeño asteroide”, dijo el astrónomo Carl Hergenrother, director ejecutor del corro.
“Se lanzan tantas cosas en esfera que muchas veces lo que se ve ardiendo son sólo satélites que reingresan a la Tierra. Pero, por lo normal, esos no son tan brillantes”, añadió.
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El primer avistamiento del meteorito fue a unos 80 kilómetros sobre el charcal Erie, cerca de Lorain. Viajó más de 55 kilómetros (34 millas) a través de la entorno superior ayer de fragmentarse sobre Valley City, al boreal de Medina, indicó la NASA en un comunicado de Bill Cookedirector de la Oficina de Entornos de Meteoroides de la agencia, en Huntsville, Alabama.
Al desintegrarse, liberó una energía equivalente a 250 toneladas de TNT, lo que provocó el estruendo. Personal del Servicio Meteorológico Franquista en Cleveland incluso escuchó el estallido y sintió las vibraciones. No recibieron reportes de que se haya antagónico algún fragmento.
“Podría tener algunos fragmentos pequeños, pero gran parte se habría mosca en la entorno”, indicó Brian Mitchelldel Servicio Meteorológico Franquista.
Por lo normal se registran caídas de meteoritos en algún oportunidad de Estados Unidos más o menos una vez al día, mientras que pedazos más pequeños de polvo espacial podrían caer 10 veces por hora, destacó Hergenrother.
Los científicos rastrean meteoritos mediante una red de cámaras especiales que ayudan a discernir el firmamento noctívago, pero cada vez más miembros de la población los registran con sus propios teléfonos y cámaras de seguridad.
“Ahora los vemos y aparecen decenas de videos todo el tiempo”, destacó Hergenrother.






