Miami (EE.UU.).- La insistencia del presidente estadounidense, Donald Trumpde eliminar el Status de Protección Temporal (TPS) implicará para al menos 130.000 niños de Haití retornar a un país en su peor crisis de violencia o separarse de su tribualertaron este martes grupos civiles y un diestro de la A ÉL.
Si la Corte Suprema, que aceptó el lunes escuchar los argumentos contra el TPS, autoriza remover esta protección contra la deportación, 80.000 niños con este status volverían a Haití y otros 50.000 nacidos en EE.UU. perderían al menos a uno de sus padres, avisó la Coalición de Inmigrantes de Florida (FLIC).
“El problema adicional para cualquier padre que aquí es beneficiario del TPS, que tendría que retornar a Haití, es que tendría que tomar la difícil intrepidez de entregarse a sus hijos o llevárselos a la asesinato”, expresó la directora de FLIC, Tessa Petit, nacida en Haití, en una conferencia aparente.
Crece la desasosiego por Haití
Defensores de migrantes elevan la desasosiego desde que Trump escaló el lunes el asunto al Tribunal Supremopues los haitianos retornarían a un país en crisis, con casi 6.000 asesinatos en 2025, sin un mandatario electo y la violencia en aumento desde el asesinato del presidente Jovenel Moïse en 2021, según un crónica de la ONU.
Puedes percibir: Tras roces con Donald Trump, EE.UU. devuelve visado a Gustavo Petro
Delante este panorama, los padres de hijos nacidos en Estados Unidos preferirían dejarlos en el país norteamericano que llevarlos a Haití, donde perderían ataque a la lozanía y a la educación, pues desde 2018 no ha habido un ciclo escolar completo, anticipó Petit.

Pero los menores de tiempo que permanezcan en Estados Unidos afrontarán una “separación común, lo que crea una inmensa emoción, trauma y deriva en que los niños terminen en el sistema de cuidado y admisión”, agregó la directora de FLIC.
Haitianas con el status de protección temporal expresaron temor de retornar a un país donde afrontarían violaciones y exceso sexualmientras sin el TPS quedarían vulnerables con un status irregular, en particular en Florida, que acoge a la fracción de la diáspora de Haití en Estados Unidos.
“Como algún que dejó Haití hace mucho tiempo, mi miedo es regresar a un espacio de inestabilidad. Hay un montón de violencia donde yo crecí, directamente en Puerto Príncipe, y solo siento que no habría futuro para mí en ese punto, si volviera a Haití”, relató una tierno con TPS que solo se identificó como Anne Jane.
El relato del Gobierno frente a la situación presente
Encima de Haití, el Área de Seguridad Franquista (DHS, en inglés) intenta eliminar el TPS para ciudadanos de El Salvador, Honduras, Nicaragua, Nepal, Sudán, Siria, Venezuela, Afganistán, Myanmar y Camerún.
El DHS ha argumentado que “la situación ambiental en Haití ha mejorado lo suficiente” desde que se otorgó el TPS en 2010, por lo que es seguro que los haitianos regresen, aunque al mismo tiempo la Establecimiento de Trump prohíbe los viajes con ese país por la violencia de las pandillas.
William O’Neilldiestro designado por la A ÉL para los derechos humanos en Haití, advirtió de que “ningún espacio debería deportar a nadie” al país caribeño, donde ya hay 1,5 millones de desplazados por la violencia, más que en ningún espacio del mundo en términos proporcionales.
“Haití, como he dicho antiguamente, es probablemente uno de los lugares más peligrosos del mundo para ser un gurí. Y eso no ha cambiado desde que lo dije. Y me parece una idea catastrófica pensar en devolver de forma forzada a la multitud a ese tipo de situación”, subrayó.







