Mucho ha cambiado el reporte de temas de vigor en los medios de comunicación desde hace un siglo cuando empezaron a aparecer las primeras publicaciones.
Según nos cuenta el más completo vademécum sobre la historia de la medicina escrito por el oftalmólogo e investigador Herbert Stern, los médicos fueron los primeros “reporteros” escribiendo sobre sus actividades y temas de vigor.
En esencia, en la creación, primero se difundían las actividades, luego sacó la inicio la ciencia, el sistema hospitalario y de vigor fue el rey, luego; y en el hoy debutan las sociedades médicas.
En conversaciones con el doctor Stern me informó que quizás la primera publicación de informaciones médicas fue idea y expansión del canario sólido en tierras dominicanas Antonio López de Pineda, en el año 1821. Muchos soles hemos tenido de allá a acá.
Entre los años 30 y 60 tuvimos un creciente flujo de informaciones relativas a la vigorcon resonancia de actividades de los médicos, principalmente. Hasta el 75, mediados, corrió esa dinámica. La mayoría era reportada por los propios médicos.
En los 70 y hasta entrado poco del 2000, el sistema hospitalario, los temas sanitarios de la población y las luchas gremiales del Colegio Médico Dominicano (CMD) copaban los espacios de los periódicos y los noticiarios de radiodifusión y televisión, en un cambio vertiginoso impulsados por el auge de la radiodifusión y la TV. En ese tiempo surgieron muchos espacios especializados en temas de vigor.
Cándida Figuereo fue una de las periodistas más reconocidas en esos abriles en las coberturas de vigor. Y la colega Luchy Placencia que, en los abriles 90, publicó los primeros reportajes en temas de autismo cuando en el país no se hablaba de esa condición de vigor.
En esta etapa surgieron los grandes líderes de información en temas de alimentación, enfermedades crónicas no transmisibles, vigor mental y gremiales, que orientaban a la población sobre temas varios.
Los periodistas, con esa misma dinámica, han tomado el tren de la transformación. Y la forma de hacer periodismo en vigor, igualmente. Ayer eran cronistas de las falencias en los hospitales y las huelgas del CMD, ahora relatores de eso y los debates del sistema de seguridad social en su conjunto.
La consolidación del internet y canales digitales han cambiado el panorama de las coberturas y la Inteligencia Sintético ha revolucionado todo. Ya no hay que rozar de forma personal detrás de los líderes del sistema cuando un audio o video resuelve todo. Esas correderas en vehículos viejos de los medios son cosa del pasado.
Los protagonistas gubernamentales, sociedades científicas y líderes empresariales ya copan la memorándum franquista de vigor, en el día a día. Y los periodistas y medios van en el mismo riel, sirviendo de conducto y transmisión de una sociedad cuyo sistema de vigor cambió en el año 2001, con la Ley 87-01, que estableció nuevas reglas y nuevos actores.
Un gran brinco dio la prensa de vigor con la venida de la prensa digital especializada y el primer medio digital de difusión de informaciones meramente médicas y farmacéuticas, el portal www.resumendesalud.netnacido en el año 2011.
Los pioneros en este hornacina, sin requisa, fueron las periodistas Elizabeth Gutiérrez, con la Revista Farmacéutica; y Carmen Martínez, con su digital Lozanía al Día y sus segmentos especializados en TV.
Aunque siempre se me señala como pionero, ellas fueron las iniciadoras y la diferencia de su trabajo con relación al nuestro es que nuestra propuesta se centró en informaciones dirigidas a médicos y marcas de vigor, mientras ellas se concentraron en consejos de vigor a través de entrevistas e informaciones de médicos.
En ese preámbulo del devenir son luces los aportes al periodismo de TV especializado en vigor de Dashira Martínez y Elisa Mariot, con segmentos en un canal televisivo de gran audiencia; y las huellas de abriles en prensa escrita tradicional de las Doris Pantaleón, Altagracia Ortiz, Lisania Batista y, en TV, de Martina Espinal. Todas con formación periodística en las aulas universitarias.
Fue un gran brinco porque a partir de ahí, como el mercado dicta, han surgido más de 20 medios digitales especializados en vigor que sirven de transporte a las informaciones venidas de los actores del sistema de vigor. El punto umbrío es que una parte de estos medios son desarrollados por advenedizos sin formación en la profesión de periodista y cazadores de fortuna, seducidos por el irreal caudal de los patrocinios de las marcas expuesto en los medios digitales.
El gran pelea para estos nuevos medios es la sostenibilidad financiera, pues su trabajo se desarrolla en un prototipo comercial y mercadológico perjudicial y que persiste, donde las marcas apuestan todos sus posibles al prescriptor y dejan a los medios y terceros actores con especies de premios de consolación y “a todos los doy su buchito”, como dice un maravilloso bole-son cubano.
Los grandes aportes de éstos han sido disponer de espacios para difusión de informaciones especializadas, con lo cual arrebataron a los medios tradicionales la supremacía en la difusión de esas parte; y que los actores del sistema tengan espacios para comunicar a la sociedad de las novedades científicas, posiciones institucionales y gremiales, actividades académicas y de educación continua.
Ya los congresos médicos, por ejemplo, no tienen que esperar tiempo por espacios en las páginas sociales de los periódicos: los medios digitales de vigor difunden al instante las novedades de sus agendas.
Y ya las sociedades médicas, otro ejemplo, no tienen que implorar espacio en medios tradicionales, pues los digitales de vigor disponen de amplia cancha para rodar la información.
Y es así como los periodistas tradicionales de vigor comparten círculo y liderazgo con otros dedicados exclusivamente a imprimir informaciones en medios digitales especializados.
Bienvenido los nuevos tiempos.







