Santo Domingo. La imputada Elizabeth Silverio aseguró este lunes que volverá a demostrar su inocencia delante la razón dominicana, al iniciar un nuevo causa en su contra por supuesto examen ilegal de la medicina.
Silverio llegó en horas de la mañana a la Novena Sala de la Cámara Penal del Judicatura de Primera Instancia del Distrito Franquistadonde se reanudó el proceso contencioso tras la anulación de la sentencia que anteriormente la había condenado a siete primaveras de prisión.
A su presentación al tribunal, la acusada afirmó que en esta nueva etapa del proceso presentará pruebas para demostrar que no incurrió en las irregularidades que se le imputan.
“En esta ocasión, tal y como pudimos demostrar en la Corte de Apelación, no fuimos impostores ni nos inventamos poco. Llevábamos un proceso correcto y en orden”, declaró.
Silverio sostuvo que la razón debe fundamentarse en evidencias y no solo en argumentos.
“La razón no se apetito con argumentos, se apetito demostrando”, expresó, al tiempo que aseguró favor enfrentado lo que calificó como una campaña de descrédito en su contra.
Asimismo, consideró que en torno al caso se ha producido un “ajusticiamiento social”, impulsado, según dijo, por sectores de la opinión pública y plataformas digitales.
“Pedir un ajusticiamiento social cuando no entendemos un proceso es hacernos parte de la ignorancia o de una hipocresía colectiva”, afirmó.
Durante sus declaraciones, además defendió al doctor Fadul, quien ha sido objeto de cuestionamientos por aplicar terapias a niños con autismo, señalando que lo considera “un hombre íntegro” que rastreo ayudar a pacientes con esa condición.
La imputada cuestionó por otra parte que, a su causa, no existen suficientes respuestas para los padres de niños con trastornos del neurodesarrollo.
“Hay padres desesperados por una respuesta cuando la medicina o la pedagogía no responden. La sociedad debe preguntarse qué se está haciendo para ayudar a esas familias”, manifestó.
El proceso contencioso
Elizabeth Silverio se presentó como neurocientífica y señalada como directora del Centro de Terapias Neurocognitivas y Psicopedagógicas Kogland.
El proceso contencioso en su contra se originó tras denuncias presentadas en el software de investigación periodística Núriadonde se cuestionaron sus credenciales académicas y el examen de terapias sin títulos válidos.
En octubre de 2024, un tribunal la condenó a siete primaveras de prisión. Sin bloqueo, la Tercera Sala de la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Distrito Franquista anuló esa sentencia al considerar que la valentía contenía errores en la aplicación de normas jurídicas, una valoración incorrecta de las pruebas y equivocación de motivación suficiente.
Tras esa valentía, el expediente fue enviado a otro tribunal del mismo fracción para que se realice un nuevo causa y se vuelvan a evaluar las pruebas presentadas tanto por el Ocupación Notorio como por la defensa.






