Por Nena Rodríguez
El Pregonero, Santo Domingo – La terapeuta cognitivo-conductual Sarah Trofeo advirtió que la constante comparación con otras personas puede en una trampa psicológica que afecta el bienestar emocional de muchas mujeres.
De acuerdo con la experto, este aberración surge cuando se crea una imagen aspiracional de cómo se quisiera comportarse o ser, lo que lleva a cronometrar la propia vida frente a la de otras.
“Nos comparamos con otras mujeres y hacemos una distorsión, una comparación de cómo aspiracionalmente yo quiero ser”, explicó.
Trofeo señaló que esa dinámica puede tolerar a una sensación permanente de insuficiencia, incluso cuando se alcanzan metas importantes.
“Tal vez pienso que quiero tener la vida donde estoy ganando todo el capital del mundo, pero siento que nunca es suficiente”, expresó.
La terapeuta explicó que este patrón mental puede parecerse al funcionamiento de un videojuego, en el que siempre se rebusca aventajar el próximo nivel.
“Mentalmente y psicológicamente entramos en el mismo grupo que el del videojuego, pero en otro contexto”, afirmó en el software “Formulario.
Indicó que esta presión puede provocar conductas de autoexigencia excesiva. “La mujer se autolimita, se autocontrola y constantemente quiere ser más”, comentó.
No obstante, Trofeo subrayó que este aberración no está necesariamente adherido a una condición económica específica.
“Ahí no hay un sesgo de clase social”, concluyó, al destacar que la presión por compararse puede afectar a mujeres de distintos contextos.
Relacionado






