Rafael Corporán de los Santos, a la derecha, y el productor de TV Angel Puello, a a izquierda
Este jueves 5 de marzo de 2026 se han cumplido 14 primaveras de tu partida, Corporán… y todavía parece que en cualquier momento se va a escuchar tu voz diciendo: “¡ Corporan sigue !”
Te hablo a ti, directamente, como siempre lo hice.
Porque ayer de conocerte, ya yo te conocía. Antaño de producir contigo, ya yo te admiraba. Antaño de sentarme en un estudio, ya tú estabas sentado en el corazón de mi casa.

Rememoración aquel radito pequeño en mi hogar. La luz se iba constantemente y yo tenía que pasar al colmado a comprar pilas. Y muchas veces eso ocurría los domingos… los días de tu software. Mi mama —una mujer solidaria, excelso, desprendida— te escuchaba con una atención casi sagrada. Yo no entendía por qué. Hasta que comencé a escucharte con conciencia.
Mi mama tenía un colmadito humilde en un sector escueto de la haber. Muchas veces regalaba mercancía en vez de cobrarla. Yo la veía ayudar sin esperar falta a cambio. Y cuando comencé a entender tu discurso, tu forma de hablarle a los necesitados, tu pasión por resolver problemas reales, comprendí poco: el corazón de mi mama y el tuyo hablaban el mismo idioma.
Ahí nació mi identificación contigo… sin siquiera haberte estrechado la mano.
Tú, que fuiste lustrador. Tú, que vendiste periódicos. Tú, que empezaste desde debajo en la radiodifusión.
Te convertiste primero en el gran patrón radial, en el difusor incansable de la música dominicana, en el impulsor de talentos que luego serían estrellas. Fuiste plataforma para merengueros, bachateros, comunicadores, animadores. Construiste imperios desde el micrófono.
Y luego morapio la historia egregio.
El brinco de la radiodifusión a la televisión.
Cuando me llaman , tras mi paso como productor ejecutante de El Sebo de la Semana de Freddy Beras Goico , para hablarme del interés tuyo de crear un software maratónico, supe que poco trascendental estaba por manar. Y así fue.
No fue solo un software. Fue un engendro social.
Se convirtió en el software de maduro rating y facturación de la televisión dominicana. Fue histórico. Se veía en más de 100 países gracias al acuerdo con la Condena Sur. Llenaba calles, paralizaba barrios, marcaba dietario franquista.
Pero más que números, lo que hacía egregio ese plan era lo que ocurría fuera de cámara los demás días de la semana .
Vi cómo te llenaba el alma cambiarle la vida a la clan. Inquirir parné para sacar artículos empeñados en compraventas. Encargar medicinas con médicos amigos.
Regalar casas. Conseguir ayudas a través de instituciones como INESPRE. Regalar mucho parné con El Barril de los Cuartos
Tú entendías poco que muchos comunicadores todavía no comprenden: La televisión no es solo entretenimiento. Es poder… y el poder se usa para servir.
Político
Fuiste asimismo un actor político de primer nivel ya que te tocó ser corregidor de del Gran Santo Domingo y la Haber cuando todavía no estaban divididos como ahora y sin contar con presupuesto millonario. Muchos candidatos presidenciales entendieron que producirse por tu software significaba conectar con el pueblo vivo. Ayudaste a construir grandes victorias electorales porque sabías interpretar el sentimiento popular como pocos.
Corporán, tú no eras simplemente un animador. Eras un termómetro social.
Cuando salí de tu plan para dedicarme a mis compromisos personales, acullá de desconectarme, me fortalecí. Me inspiraste. Me dejaste sembrada una semilla. Y esa semilla germinó en un software solidario llamado «Todo es Posible», que hacía sinceridad los sueños de la clan.
Y más que eso, en una fundación que lleva ese mismo nombre que en este 2026 cumple 26 primaveras de ser creada y que por la misma y por mis acciones personales , fui adulterado como Angel Padrino, un agradecimiento que me hicieron en Color Visión muchos de los talentos que he apadrinado y que para hacer el mismo acudieron al software Pégate y Deseo con el Pachá.
Porque tú me enseñaste —con hechos, no con discursos— que cuando se tiene un micrófono, se tiene una responsabilidad.
Hoy, 14 primaveras posteriormente, te digo poco con firmeza:
Mereces una calle con tu nombre.
Mereces plazas, estudios, escuelas de comunicación que lleven tu enviado.
Mereces que las nuevas generaciones sepan que en República Dominicana hubo un hombre que demostró que la pobreza no es destino, que la humildad no es pasión y que el servicio construye perpetuación.
Yo fui testificador de tu dignidad profesional.
Pero fui más testificador aún de tu alegría cuando ayudabas.
Y eso no se olvida.
Gracias por demostrar que un lustrador puede convertirse en la figura más popular de la televisión dominicana.
Gracias por probar que la solidaridad puede tener rating hasta ascender a ser El Campeón de la Televisión .
Gracias por enseñarme que hacer el perfectamente asimismo es una comisión de vida muy elevada .
Corporán, donde quiera que estés…
Tu voz sigue viva.
Tu ejemplo sigue marcando ruta.
Y mientras exista determinado que crea que “todo es posible”, tu historia seguirá inspirando.
angelpuello@gmail.com
jpm-am
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