Santo Domingo.-Con la exposición “La Fragilidad de un Corazón de Cristal”, del cómico martiniqués Ernest Breleur, el Museo de Arte Reciente abre sus salas a un creador martiniqués en un camino de integración artística regional.
Con el respaldo de la Fundación Clément y el extras del Profesión de Civilización, se marca el inicio de un diálogo cultural e integración regional, porque, como se expresó durante una rueda de prensa, encontrarse en el Caribe además es posible a través del arte.
La muestra, compuesta por 80 obras y curada por Dominique Brebion y Olivia Breleur, celebra cuatro décadas de trayectoria artística e inicia una nueva etapa de intercambio entre República Dominicana y las islas del Caribe.
Vínculos culturales
El director genérico de Museos, Carlos Andújar, destacó que esta exposición representa mucho más que una dietario artística, “es una envite por vigorizar los vínculos culturales entre las islas caribeñas”. Indica que este plan inicia una período de relanzamiento de los vínculos entre los museos estatales y otras islas del Caribe, para desplegar la visión del arte como útil de acercamiento.
En la misma recorrido, el director del Museo de Arte Reciente, Federico Fondeur, definió la muestra como una de las más sorprendentes y mejor montadas de los últimos abriles.
“Somos caribeños, pero muchas veces no nos conocemos”, se afirmó en la rueda de prensa. El arte, coincidieron los organizadores, es el transporte idóneo para esa reunificación simbólica.
Alianza ejemplar
La exposición es fruto de la colaboración entre el Museo de Arte Reciente y la Fundación Clément, institución creada en Martinica en 2005 y que ha organizado más de 160 exposiciones, reuniendo a cerca de 400 artistas del Caribe.
Su representante, Florent Plasse, explicó que uno de los objetivos fundamentales de la fundación es cuidar la circulación de artistas y obras en la región, permitiendo que el notorio descubra la riqueza cultural de las distintas islas.
Actualmente, la fundación presenta en Martinica una exposición sobre los orígenes del Caribe, en colaboración con instituciones dominicanas como el Museo del Hombre Dominicano y la Fundación García Arévalo, evidenciando la solidez del intercambio sinalagmático.
Pedagogo caribeño
Al murmurar sobre el título de su muestra, Breleur explica que “La Fragilidad de un Corazón de Cristal” alude tanto a su sensibilidad personal como a la vulnerabilidad del mundo contemporáneo. “El cristal es valioso, pero además frágil. Todo ser viviente comparte esa condición”, reflexionó el cómico.
Su obra dialoga con las tensiones entre belleza y violencia, entre memoria e historia, entre lo íntimo y lo colectivo. Cada dormitorio invita al espectador a estudiar esa dualidad y a confrontar su propia percepción del mundo. Para Breleur, el arte no es sólo ejecución técnica: es pensamiento.
“Un pintor no es sólo algún que maneja un pincel. Es un creador de ideas, como un escritor o filósofo”. Al final, su aspiración es que el notorio conserve una experiencia de belleza que eleva la condición humana.
El pedagogo
— Jerigonza propio
La curadora y crítica de arte Delia Blanco resaltó: “El Caribe ha demostrado que posee una historia de grandes maestros que va más allá de las referencias occidentales tradicionales. La arte de Breleur radica en la coherencia de un jerigonza plástico propio”.






