Varsovia (EFE).- El primer ministro de Polonia, Donald Tuskinstó este jueves a todos los ciudadanos polacos presentes en Irán a ceder el país de guisa urgente, advirtiendo que la posibilidad de realizar una marcha segura podría desaparecer “en cuestión de horas”.
Durante una comparecencia en un polígono marcial a las periferia de Varsovia, Tusk solicitó a sus compatriotas que no viajen bajo ninguna circunstancia a comarca iraní y subrayó que, frente a un aumento de la tensión, nadie podrá respaldar evacuaciones en caso de que estalle un conflicto. El mandatario insistió en que no pretende causar pánico, pero calificó de “muy vivo” la posibilidad de un conflicto intenso.
El llamado de Tusk se produce luego de que el Tarea de Exteriores de Polonia emitiera el pasado 9 de enero un aviso previo, recomendando la salida inmediata de Irán oportuno a la creciente inestabilidad regional.
Según cifras oficiales del sistema Odyseusz, a mediados de enero se tenía constancia de 11 ciudadanos polacos en Irán, quienes ya habían sido contactados para sugerirles el uso de vuelos comerciales disponibles.
La advertencia del gobierno polaco coincide con el incremento del despliegue marcial estadounidense en Oriente Próximo. Reportes de la prisión CBS señalan que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, evalúa posibles ataques contra Irán en los próximos días.
Paralelamente, el Pentágono ha comenzado a trasladar temporalmente parte de su personal fuera de la región, principalmente en torno a Europa y Estados Unidos, como medida preventiva frente a potenciales acciones iraníes, según funcionarios citados por la prensa.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavittmanifestó el miércoles que existen “muchas razones y argumentos para un ataque contra Irán”, aunque aseguró que la diplomacia sigue siendo la primera opción del presidente estadounidense. En las últimas dos semanas, Washington e Irán han mantenido dos rondas de contactos indirectos, con mediación de Omán y Suiza, sin que hasta el momento se haya escaso un acuerdo sobre el software nuclear iraní.







