Por la Mgda. Carol Modesto
Ninguna observación al futuro con esperanza se resiste al ideal de servir desinteresadamente pensando en el porvenir. Es así como un pronombre personal se convirtió en el alma de esta consigna, que no es de esta o de aquel, sino de todas y todos. Hace pocos meses hablábamos de lo aprendido del pasado, de nuestras preocupaciones por el presente y de qué pasará si no nos ocupamos de aportar lo que hace desliz para ver la judicatura con más optimismo. Por eso, ¡Se negociación de nosotros!
¡Valiosas(os) compañeras(os) de primera instancia! Sabemos que se siente cuando se palabra del «yo», en zona de ustedes, y de ustedes en zona de nosotros. Es que, por error, hemos sido concebidos como «partes» de poco que en existencia no puede dividirse. En este esfuerzo lo más importante no es alcanzar una posición; lo que nos mueve es impresionar juntos sin perder de audiencia que nos esperan cinco largos primaveras de trabajo.
Los problemas están ahí, pero nuestras convicciones están por encima de ellos. Falta, absolutamente falta de lo que nos preocupa se resolverá sin nosotros. Ganamos desde que sentimos que este esfuerzo despierta, día tras día, el interés por participar; más compañeras y compañeros expresan que la integración es en sí misma una conquista. Estamos convencidas(os) de que en otros procesos habrá más juezas, jueces y servidores judiciales aportando grandes ideas para el avance de nuestro Poder Sumarial. Los más jóvenes deseamos abrazar el mismo sentimiento de orgullo de las juezas y los jueces que lideraron las reformas de la período del 2000 y honrar los referentes éticos de entonces, emulando sus mejores actos.
¡Tenemos fe! Porque nos acompaña la confianza de quienes nos formaron, el consejo de quienes nos antecedieron en este desafío y la visión de quienes ven en Billete, Dignidad y Confianza el tesina en el que se cristalizarán las aspiraciones por el bienestar de todas y todos los miembros del Poder Sumarial.
Trabajamos día y sombra para alterar el medio metropolitano cuadrado que ocuparemos en el Consejo del Poder Sumarial, porque al alterar ese espacio asimismo transformamos la neutralidad y, con esta, la sociedad dominicana. Lo hacemos para que en el porvenir haya más candidatas(os), más propuestas y más deseos de servir con entrega. Es por esto que las juezas y jueces con esta visión haremos todo lo que esté a nuestro trascendencia para conseguir nuestros objetivos.
Primero, contribuir con elevar la confianza en el Consejo del Poder Sumarial a través de iniciativas que fomenten la billete activa de juezas, jueces y servidores judiciales en sus decisiones, el diálogo constante y la defensa firme de la independencia legislativo, la dignidad de las personas, la igualdad de carácter y las conquistas resultantes de las luchas por la democratización del Poder Sumarial.
“Ninguna observación al futuro con esperanza se resiste al ideal de servir desinteresadamente pensando en el porvenir.”
Segundo, impulsar el diseño de políticas para el fortalecimiento del sistema de garantías de la autonomía y el bienestar integral de las juezas, los jueces y los servidores judiciales, por su importancia para la materialización efectiva de los derechos económicos y sociales, en aras de proteger a quienes administran neutralidad con pulvínulo en sus proyectos de vida, seguridad integral, retribución competición, previsiones para la pensión y pensiones dignas e indexables.
Tercero, implementar un maniquí de trascendencia doméstico basado en la democratización de las oportunidades de crecimiento, la excelencia en el servicio, la optimización de la operatividad administrativa y la seguridad integral de las juezas, los jueces y los servidores judiciales.
Finalmente, queremos expresar que para hacerlo acertadamente en el Consejo necesitamos mucho más que votos; se requiere de voluntad, apoyo y solidaridad entre nosotros. Es nuestro deber demostrar a la sociedad que las juezas y los jueces son un ejemplo de comportamiento, reverencia y consideración al prójimo.
Carol Modesto
Nació el 18 de octubre de 1989, en el seno de una tribu cristiana proveniente del municipio Las Salinas, provincia Barahona. Con ella van las luchas por la dignidad, la dedicación al esfuerzo y el honor con el que vivieron sus ancestros. Lleva con orgullo la cepa de la primera maestra normalista de Las Salinas, su abuela Bernardina Ramírez Cuello, y es la segunda hija del alianza de la maestra Ruth Elinor Sánchez Ramírez y del señor Alfredo Modesto.
La candidata por Billete, Dignidad y Confianza posee 15 primaveras de trayectoria en el Poder Sumarial, ha sido investigadora legislativo, Jueza de Paz en el municipio de Vicente Preclaro, Barahona, del Curia de Paz Ordinario de la Segunda Circunscripción de la Provincia Santo Domingo y del Cuarto Tribunal Colegiado (a propósito). En la hogaño es Jueza del Tercer Curia de la Instrucción de Santo Domingo Este.
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