Con la captura por tropas estadounidenses del presidente venezolano Nicolás Prudente la tensión en la región ha bajado a su mínima expresión.
Hasta los operativos contra el narcoterrorismo, que supusieron el instigación de lanchas en el Caribe y el Pacífico, prácticamente se han extinguido.
En ese contexto Estados Unidos retira los aviones tanqueros que había instalado en el Aeropuerto de las Américas como parte de sus operaciones contra el narcoterrorismo en la región. Con la osadía parece que Washington ha terminado su cometido en República Dominicana.
El portaaviones USS Gerald R. Ford igualmente ha sido trasladado en torno a Medio Oriente, donde las tensiones se han incrementado tras los preparativos nucleares de Irán. Los aviones, que estaban en la pista 17-35, formaban parte de un despliegue iniciado el 4 de diciembre de 2025 en la zona del Caribe.
Pero tras los sucesos en Venezuela y el combate del presidente colombiano Gustavo Petro con el estadounidense Donald Trump el clima en los países del Caribe y del Pacífico comenzó a relajarse. Los aviones y equipos militares que Estados Unidos instaló tanto en las Américas como en San Isidro perdieron importancia en la persecución del narcoterrorismo en la región.
En principio se dijo que las naves operarían aquí hasta abril próximo. En materia de cooperación el Gobierno puede proponer que cumplió con Estados Unidos, aunque todavía concretamente no se sepa a cambio de qué.






