Donald Trump
NUEVA YORK.- El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) ha comenzado a reorganizar medios y personal para detectar casos en los que la ciudadanía pudo haberse obtenido de forma irregular. La meta sería incrementar significativamente los procesos de desnaturalización.
Según fuentes familiarizadas con los planes, la agencia ha enviado especialistas a distintas oficinas del país y ha reasignado personal para revisar expedientes antiguos. El objetivo planteado internamente sería aportar entre 100 y 200 casos mensuales de desnaturalización a la Oficina de Litigios de Inmigración durante el año fiscal 2026.
La ley federal estadounidense permite retirar la ciudadanía solo en circunstancias muy específicas, principalmente cuando se demuestra fraude, falsedad de información o tergiversación de identidad durante el proceso de naturalización.
Desnaturalización y política migratoria de Trump
Este impulso forma parte de la dietario migratoria más amplia de la filial Trump, enfocada en aminorar la inmigración irregular y animar los controles sobre beneficios migratorios. En paralelo, el Unidad de Seguridad Doméstico (DHS) ha incrementado revisiones de visas, green cards y procesos de deportación.
Un portavoz de USCIS, Matthew Tragesser, señaló que la agencia actúa cuando existe “evidencia veraz de fraude” en la logro de ciudadanía. Incluso reiteró que mantienen una política de “tolerancia cero” delante irregularidades en naturalización.
Cada año, más o menos de 800,000 personas se naturalizan en Estados Unidos, según datos del DHS. Para lograrlo, los solicitantes deben ser residentes permanentes legales, demostrar dominio primordial del inglés, aprobar exámenes cívicos y comprobar buena conducta honesto.
Expertos legales recuerdan que los procesos de desnaturalización son complejos y requieren pruebas sólidas en tribunales federales, ya que la ciudadanía es uno de los status más protegidos por la ley estadounidense.
Compártelo en tus redes:






