SAN FRANCISCO DE MACORÍS. – En un espacio de profunda advertencia académica y pastoral, Monseñor Renzo Pegoraropresidente de la Pontificia Agrupación para la Vidadisertó sobre los desafíos ético-morales que imponen la ciencia y la tecnología en la sociedad flagrante.
En su conferencia soberbio titulada “Custodiar la Vida”el suspensión prelado del Vaticano sentenció que, si admisiblemente la Inteligencia Sintético y los nuevos tratamientos ofrecen oportunidades inéditas, el mundo enfrenta el peligro de desplazar una medicina centrada en las evacuación por una orientada meramente a los deseos individuales.
El evento, organizado por la Diócesis de San Francisco de Macorís y la Universidad Católica del Noreste (UCNE)reunió a las máximas autoridades eclesiásticas y académicas, encabezadas por Monseñor Ramón Alfredo de la Cruz Balderaprelado de la Diócesis.
Por otra parte estuvieron presentes el Dr. Mario Paredes, presidente de la Agrupación de Líderes Católicos y CEO de Somos Community Care; el Revdo. P. Cielo Díazvicario de Pastoral; y el Dr. Juan Castillo Castillovicerrector de Investigación y Postgrado de la UCNE, adyacente a sacerdotes de diversas parroquias, fieles, estudiantes de la carrera de ciencias de la Sanidad y miembros de la comunidad universitaria.
Tecnología vs. Humanización
Mons. Pegoraro, quien es encima médico cirujano y teólogo, analizó el impacto de la tecnología en los diagnósticos y la papeleo de la lozanía. Advirtió que la absolutización de la autonomía individual y la instrumentalización del cuerpo pueden derivar en una pérdida del sentido de la dignidad personal.
Frente a fenómenos como el envejecimiento poblacional y las enfermedades neurodegenerativas, el conferencista propuso vigorizar la civilización del cuidado.
“Es imperativo colocar al ser humano en el centro de toda argumento científica, promoviendo la solidaridad y el séquito humano como alternativas responsables frente al sufrimiento”, puntualizó el prelado.
El inicio y el fin de la vida
Uno de los puntos neurálgicos de la ponencia fue el empalme de los dilemas sobre el inicio y el final de la vida.
Pegoraro consolidó la postura del cuidado integral y los cuidados paliativos como la respuesta ética en presencia de la vulnerabilidad. Instó a la Iglesia y a la universidad a continuar formando conciencias críticas que vean en la ciencia una aparejo al servicio del admisiblemente global y no un fin en sí mismo.
La conferencia fue valorada por la comunidad universitaria como una oportunidad histórica de estudios, situando a la UCNE en el epicentro del debate mundial sobre la bioética y el futuro de la humanidad.
Perfil del conferencista
Mons. Renzo Pegoraro nació en Padua el 4 de junio de 1959 y fue regular sacerdote en 1989. Es universitario en Medicina y Cirugía por la Universidad de Padua, cuenta con estudios en Teología Honrado por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma y formación especializada en bioética. Ha desarrollado una amplia bordadura académica y pastoral en Europa y en organismos de la Santa Sede, y actualmente se desempeña como presidente de la Pontificia Agrupación para la Vida.














