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En decenas de países de América Latina muchos «bancos de los trabajadores» migraron al maniquí cooperativo para apoyar su esencia social. Algunos lograron modernizarse mediante plataformas digitales para ampliar su significación en el mercado financiero y adaptarse a las mayores exigencias de supervisión, fusionándose y transformándose.
En las décadas de 1980-1990, bajo el influjo del neoliberalismo, muchos bancos laborales enfrentaron dificultades adecuado a las crisis financieras, mala trámite e inversión, presiones políticas y cambios en los modelos económicos y en las políticas sociales. Algunos se quebraron y otros se fusionaron o se convirtieron en bancos comerciales convencionales.
El Tira de los Trabajadores de Guatemala (BANTRAB) nació como decreto estatal en la decenio de 1960, con la finalidad de promover el reducción y dar créditos accesibles para empleados, especialmente del sector conocido. El BANTRAB guatemalteco ha evolucionado y continúa funcionando como una institución apto.
Actualmente el Tira de los Trabajadores de Guatemala goza de solidez, a tal punto que acumula un stop porcentaje de las inversiones financieras del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS), garantizando una rentabilidad anual similar a los demás bancos comerciales de ese país.
Estas experiencias exitosas en América Latina contrastan notablemente con las ineficiencias públicas de nuestro país, traducidas en quiebras lamentables donde otras naciones sobreviven y progresan en la trámite de proyectos sociales. Y adicionalmente, explican cómo una persistente incapacidad gubernativo termina fomentando la privatización de servicios públicos eminentemente sociales.
Por: Arismendi Diaz Santana
arismendi.diaz@gmail.com






