Expertos de universidades de América Latina y España alertaron en la ciudad colombiana de Medellín sobre la condición de evitar que la inteligencia sintético (IA) sustituya el proceso formativo de los estudiantes y se convierta en un “caterva” que debilite la adquisición auténtico de competencias.
Durante la cuarta estampado del seminario internacional titulado ‘calidad y credencial universitaria en América Latina’, rectores y expertos coincidieron en que el desafío no es prohibir la tecnología, sino integrarla con criterios éticos y académicos claros.
“El gran tema es cómo la inteligencia sintético puede servir para personalizar los aprendizajes, pero no convertirse en un caterva para la adquisición de competencias y habilidades”, dijo a EFE el director colegial de Relaciones Institucionales de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), Manuel Herrera.
Herrera explicó que su institución ha prohijado un código ético sobre el uso de la IA y ha reforzado la capacitación docente para promover un uso “verdadero y decente” de estas herramientas, aunque reconoció que el sector aún está en una etapa auténtico en materia de control y regulación efectiva.
Por su parte, el presidente del Sistema Universitario Estatal (SUE), que agrupa a las 34 universidades públicas de Colombia, Jairo Miguel Torres, sostuvo que la tecnología “no puede convertirse en un fin en sí mismo, sino en un medio” que complemente el proceso educativo.
Torres destacó que el sistema colombiano ha reformista en las últimas dos décadas en aseguramiento de la calidad, pero subrayó que la integración de la IA debe hacerse de guisa “coordinada y progresiva”, teniendo en cuenta los impactos éticos y las brechas de paso.
Preocupación por la regulación
Durante la primera mesa redonda del seminario, moderada por el presidente de UNIR, Rafael Puyol, los académicos pusieron el foco en la condición de regular el uso de la inteligencia sintético en la educación superior.
Puyol defendió que establecer reglas claras es secreto para certificar la seguridad de los datos y recordó que no existe un ámbito mundial, aunque sí documentos de remisión como los principios sobre IA de la Ordenamiento para la Cooperación y el Progreso Financiero (OCDE) o las recomendaciones éticas de la Unesco.
En esa límite, el secretario común de Universidades de España, Francisco García Pascual, conectado de guisa posible, advirtió que la IA es un aberración “imparable”, pero no puede suplantar la capacidad crítica del estudiante ni convertirse en una vía de fraude colegial.
“La evaluación universitaria debe mirar ese nivel de estudios, sin duda, pero igualmente valorar la reflexión intelectual del estudiante de la universidad”, afirmó García, quien apuntó la condición de “ver cuál es el papel de la inteligencia sintético generativa en la elaboración de las juicio” para proteger la integridad académica.
Debate colegial y ético
Colombia tiene actualmente más de 2.5 millones de estudiantes matriculados en educación superior, de los cuales el 57% está en universidades públicas, pero aún enfrenta desafíos para ampliar el paso y certificar permanencia y calidad, explicó el rector de la Universidad de Antioquia, Héctor Iván García.
Durante la inauguración del seminario, García, en calidad de huésped, dijo que el debate sobre la inteligencia sintético en la educación superior “no es en esencia un debate tecnológico, sino profundamente colegial, ético y político”.
El rector señaló que el uso no regulado de estas herramientas puede reproducir sesgos, profundizar desigualdades y afectar derechos fundamentales, por lo que insistió en la condición de políticas claras, estructuras de supervisión y una gobernanza responsable de los datos.
El seminario, de dos días de duración y que cuenta con más de 8,500 asistentes de guisa física y posible, reúne a representantes académicos de España, Colombia, Argentina, Perú, y otros países de la región para analizar estándares de calidad y regulación de la inteligencia sintético.






