Calle en construcción dejada a medias, polvo, enfermedades respiratoriasaccidentes, mengua en las ventas de los negocios, parque desaliñado y calles con charcos son parte de los problemas que día a día tienen que enfrentan residentes en El Tamarindo, Los Rosales y Porcelana en Santo Domingo Este.
En un tramo de unos 300 metros de la carretera Melladura fue retirada la capa asfáltica conveniente a las malas condicionespero según moradores hace casi un mes que el Profesión de Obras Públicas hizo la primera parte del trabajo no ha vuelto al zona a completarlo.
Desde entonces, el zona es arropado por el polvo que levantan los vehículos que afecta la lozanía de residentes y transeúntes, por otra parte de impactar en los negocios que, de acuerdo con el comerciante Juan Isidro Suero, las ventas han bajado un 50 %.
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Correcto al polvo y el ruido, muchos clientes se han alejado de su colmado, pero todavía está preocupado porque su lozanía y la de los clientes se afecta por la polvareda que constantemente entra a su negocio.

“Hay tapones todavía y accidentes, a cada rato chocan vehículos, eso pasa a cada rato”, cuenta. El Profesión de Obras Públicas realiza trabajos de reconstrucción de la carretera Melladura. Hace más de dos primaveras que se inició ese proceso y no se culminó como ocurrió con un tramo próximo a la calle Guayubín Olivo.
José Ramón Pérez Martínezun motoconchista de la zona, dijo que la polvareda afecta su lozanía y la de otras personas: “Tienen que hacer poco con eso, arreglar eso rápido porque ese polvo esta matando a uno, todavía hay muchos hoyos y los tapones se hacen durísimo”.
Otros males
Otro problema de los residentes en la zona es el mal estado de las calles Central y C 9. Un charco que dificulta el transitar vehicular y peatonal se forma en la Central y aunque hace primaveras del problema ninguna autoridad se preocupa por carear la situación.
La calle central separa dos viveros de la Dirección Genérico de Embellecimiento de Carreteras y Avenidas (Digecac).
El parque de Hainamosa es otra obra que preocupa a los residentes. Carece de iluminación, los bancos están deteriorados y la plazuela sucia. Es un centro de refugio de indigentes y de perros que conviven en el zona.
Muchas familias han dejado de ir al parque por las malas condiciones en que está y los pocos atractivos para los niños conveniente a que todos los juegos están destruidos o deteriorados.







