Francisco Domínguez Brito.
SANTO DOMINGO.- El exministro de Medio Concurrencia, Francisco Domínguez Brito, condenó la fresco sentencia del Tribunal Superior Oficial (TSA) que ordena modificar los límites del Parque Doméstico Jaragua, ya que representa un llano aventura para la protección del patrimonio ambiental.
Calificó el decreto como una sentencia temeraria que podría validar antiguas pretensiones de apropiación irregular de terrenos interiormente de áreas protegidas, debilitando la integridad del Sistema Doméstico de Áreas Protegidas y generando un precedente que expone ecosistemas estratégicos a presiones económicas y particulares.
Recordó que las áreas protegidas han sido creadas mediante leyes sustentadas en estudios científicos y compromisos internacionales asumidos por el Estado dominicano.
FALLO ODRIA INCENTIVAR JUDIALIZACION MASIVA
Advirtió que permitir que omisiones administrativas o cartográficas prevalezcan sobre estas disposiciones legales constituye una peligrosa distorsión del principio de licitud ambiental y del mandato constitucional de preservar el patrimonio natural.
Asimismo, sostuvo que la intrepidez podría incentivar una judicialización masiva del sistema de áreas protegidas, generando incertidumbre jurídica y debilitando décadas de avances en conservación ambiental.
Reiteró que el ampliación financiero y turístico del país debe realizarse bajo criterios de sostenibilidad y respeto al derecho colectivo a un medio animación sano.
ACTUAL CON FIRMEZA DRENTE INTENTO PRIVATIZACION
Domínguez Brito afirmó que el Estado debe ejecutar con firmeza frente a cualquier intento de privatización o fragmentación de territorios protegidos, señalando que históricamente han existido maniobras para distorsionar la sinceridad jurídica de estos espacios con el propósito de proteger intereses particulares.
Exhortó a las instancias judiciales a ponderar, en los fortuna correspondientes, el principio de no regresión ambiental y el interés notorio, al tiempo que reiteró su compromiso con la defensa del patrimonio natural dominicano.
“Las áreas protegidas no son negociables; constituyen una responsabilidad constitucional y honrado que debemos preservar para las generaciones presentes y futuras”, concluyó.
un/soy
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