SANTO DOMINGO.-Conveniente al temporal de frío que azota Estados Unidos y que es asociado a los fenómenos extremos del cambio climático, los avistamientos de ballenas jorobadas por parte de pescadores se iniciaron ayer de su temporada habitual, que va del 15 de enero al 31 de marzo, en el Santuario de Mamíferos Marinos de Faja de la Plata y la Navidad en Samaná.
“Tenemos la presencia de las ballenas jorobadas desde diciembre en el Faja de la Plata y la bahía de Samaná, que vienen desde el Atlántico Finalidad, Islandia, Groenlandia y el este de Estados Unidos. Cabal el lunes estuvieron acertadamente cerca de la costa”, refirió Lenny Moris Rosario, administrador del santuario.
Con 22 abriles en la observación de las ballenas jorobadas, y dos en el presente cargo, refirió que ha constatado la ruta migratoria que siguen esos mamíferos para conseguir a su ocupación de origen: República Dominicana.

El técnico se familiarizó con la referida especie como voluntario con la bióloga Liliana Betancourt del Centro de Conservación y Ecodesarrollo para la Bahía de Samaná y su Entorno.
“Cuando inicié como preceptor del CEBSE observamos que vienen a aparearse, que la gentío tenía temor por considerarlos animales inmensos; aprendimos que pertenecen al comunidad de los misticetos que no tienen dientes, poseen barbas y dos orificios nasales”, comentó.

Igual asegura que hay otras que son odontocetos (con un orificio nasal que sí tienen dientes) y la desfiladero proporcionado pequeña por las que no les cruza siquiera una fábula de básquetbol.
Lenny reitera que son mamíferos marinos, de parentesco caliente y viajan hasta aquí para tener sus crías en aguas cálidas.
“Aquí ellas no se alimentan, solo amamantan a las crías, con su lactosa entrada en pringue y espesa que expulsan al agua y luego las absorben (no se mezcla con el agua) para que luego estas tengan las energías para poder correr a su zona de comestibles”, externó Moris Rosario, quien ha sido supervisor y vademécum del santuario.

Excursión
– Costo
El precio del trayecto varía entre RD$2,500 y 4 mil pesos por persona, dependiendo de la compañía que organiza y de las ofertas, que en ocasiones incluyen piscolabis. La entrada al parque es de unos RD$250.00 pesos.






