Por Combate María Martínez
El Pregonero, Santo Domingo.- La psiquiatra doble en vitalidad mental Francis Báez, se refirió a casos en los que niños de al punto que cinco primaveras presentan conductas reiteradas de masturbación, señalando que este tipo de comportamiento no surge de guisa espontánea y suele estar relacionado con estímulos externos.
“Cuando vemos un chiquillo tan pequeño con una conducta sexual repetitiva, tenemos que preguntarnos quién lo está estimulando o qué está viendo en su entorno”, afirmó Báez.
La doble explicó que la influencia puede provenir de múltiples fuentes, entre ellas adultos cercanos, contenidos digitales sin supervisión o incluso conversaciones explícitas interiormente del hogar.
“Un chiquillo no tiene todavía la seso cognitiva para desarrollar patrones sexuales complejos por sí solo. Poco tuvo que observar, escuchar o tantear”, sostuvo.
Según la psiquiatra, la exposición a escenas íntimas, la normalización de conductas sexuales frente a menores o el camino suelto a pantallas pueden tener consecuencias profundas.
“Muchas veces los padres no imaginan que dejar un celular sin supervisión o ver ciertos programas frente a los niños puede convertirse en un detonante”, advirtió.
Báez insistió en que estos casos requieren intervención inmediata y profesional.
“No se prostitución de establecer a la comunidad, se prostitución de proteger al último. Hay que evaluar el entorno, platicar con el chiquillo desde el cuidado y asistir a especialistas”, puntualizó.
La experta además exhortó a no minimizar estas señales.
“Cuando un chiquillo cambia de conducta, se retrae, se vuelve agresivo o presenta comportamientos sexuales persistentes, eso es un alarido de alerta”.
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