Hasta el año 2012, el Instituto Doméstico de Ciencias Forenses (INACIF) de Santiago funcionaba, casi en su totalidad, internamente del hospital José María Cabral y Báez. La sala de autopsias operaba en la morgue, los médicos legistas evaluaban y diagnosticaban pacientes en la parte trasera del centro, donde permanecen parte de sus instalaciones y allí mismo coexistían la subdirección y otras áreas administrativas y técnicas. Pero en 2013 ese invariabilidad comenzó a fracturarse. (Sigue leyendo…)






