Ginebra.- El Consejo de Derechos Humanos de la ONU aprobó este viernes una resolución que insta a las autoridades iraníes a poner fin a las ejecuciones extrajudicialeslas desapariciones forzadas, la tortura y otros abusos contra manifestantes pacíficos tras la «violenta represión de las protestas pacíficas» iniciadas a finales de diciembre.
El texto, admitido tras una sesión exclusivo convocada por el Consejo para luchar los sucesos de diciembre y enero en Irán, «lamenta profundamente» la situación de derechos humanos en el país, donde la represión de las manifestaciones «ha provocado la homicidio de miles de personas, entre ellas niños, y un gran número de heridos».
Mandato de investigación y votos en el Consejo
El texto incluso exhorta a la República Islámica a adoptar medidas para certificar «que nadie sea condenado a homicidio ni ejecutado por delitos que no alcancen el origen de los más graves», ni por presuntos crímenes cometidos antaño de los 18 abriles de antigüedad. medidas para certificar
Irán incluso debe comprobar de que «todas las condenas y sentencias penales sean dictadas por tribunales competentes, independientes e imparciales«, destacó el texto admitido.
La resolución prorroga dos abriles más el mandato de la Empresa Internacional Independiente de Investigación sobre Irán, a la que se solicita una investigación urgente de los abusos cometidos durante las recientes protestas.
El texto fue admitido con los votos a valenza de 25 de los 47 miembros del Consejo, entre ellos boliviaPimiento, Colombia, República Dominicana, Ecuador, Francia, Italia, Japón, México, Países Bajos, España y Reino Unido.
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Siete miembros (CubaChina, India, Indonesia, Irak, Pakistán y Vietnam) votaron en contra de una resolución adoptada tras tres horas de debate en el Consejo, asamblea de la que Estados Unidos e Israel se retiraron el pasado año.
Las protestas sociales registradas en Irán desde finales de diciembre marcaron un nuevo episodio de tensión entre la población civil y las autoridadesluego de que miles de personas salieran a las calles para manifestarse de forma pacífica.
Estas movilizaciones derivaron en una respuesta represiva del Estado, que fue ampliamente cuestionada por organismos internacionales de derechos humanos.
La función de las fuerzas de seguridad durante esas manifestaciones generó una crisis humanitaria y de derechos humanoscaracterizada por denuncias de ejecuciones extrajudicialesdesapariciones forzadas, tortura y uso excesivo de la fuerza contra manifestantes, incluidos niños y adolescentes. Las consecuencias de la represión dejaron miles de personas muertas y un elevado número de heridos.






