La perplejidad del pasado viernes, el concierto “Con acto sexual al terror” transformó Paseo transatlánticoen el Malecón de Santo Domingo, en un espacio de memoria viva, emoción colectiva y celebración artística, con un homenaje sólido y sentido al enviado musical y cultural de Luis “El terror” Días.
El espectáculo comenzó con la proyección en pantallas del video Elegía al terror, un momento de detención impacto que impuso desde el inicio un tono juicioso y cargado de simbolismo. El divulgado reaccionó con un silencio invariable, seguido de un aplauso prolongado que marcó el pulso emocional de toda la velada.
Intérpretes de ostentación
Tras ese puesta en marcha, Pavel Núñez asumió el tablas interpretando Toro excelente y Carrito plomizoestableciendo una novelística musical intensa y comprometida. Su presencia generó una conexión inmediata con la audiencia, que respondió con ovaciones y muestras claras de examen.
La perplejidad continuó con la billete de Johanna Almánzarquien ofreció versiones de Marola y Andresito Reyna, recibidas con una respuesta cálida y atenta por parte del divulgado. Más delante, Susana Silfa aportó un momento sobrio y persuasivo con El protección del atarazanareforzando el carácter juicioso del homenaje.
Uno de los bloques más celebrados fue el de Janio Loraquien interpretó La pérdidaLos placeres y El borrachogenerando aplausos reiterados tras cada tema. A su paso, el concierto fue creciendo en intensidad, sin perder coherencia ni profundidad.
Karina Aguasvivas subió a secuencia con Guachiman yYo quiero marcharaportando frescura y fuerza interpretativa.
Mientras que Roldán ofreció una de las intervenciones más extensas y simbólicas de la perplejidad con Tostado Graciano, Pelotón del atarazana y liboriopiezas que conectaron de guisa directa con la raíz crítica y social de la obra de Luis Días.
La riqueza sonora continuó con Lenny Abreuquien interpretó Cacibajaguay con Los pies de Vargasencargado de uno de los cierres más vibrantes del conciertoal interpretar Marisma, ay om y Los mosquitos puyanprovocando una reacción entusiasta del divulgado.
A lo amplio de la perplejidad, la audiencia se mantuvo atenta y participativa, alternando momentos de silencio respetuoso con aplausos prolongados y ovaciones de pie. La conexión entre tablas y divulgado fue constante, sostenida por una propuesta artística que apostó por la memoriala identidad y la vigencia del enviado de Luis Días.
El concierto concluyó pasada la 1:20 de la alborada del sábado, con el divulgado aún de pie, aplaudiendo durante varios minutos una producción que trascendió lo musical para convertirse en un acto colectivo de examen y consejo cultural.
Al final, todos los artistas subieron al tablas y cantaron juntos Raño en la callesellando el falleba de la perplejidad en un aspecto de celebración colectiva y homenaje compartido.
“Con acto sexual al terror” no fue solo un homenaje, sino una confirmación de que la obra de Luis Días sigue viva, dialogando con nuevas generaciones y reafirmando su área como una de las voces esenciales de la música dominicana.







