El principal peligro de República Dominicana de cara a los próximos dos abriles es la insuficiencia de servicios públicos y protecciones sociales como educación, infraestructura, así como pensiones. Así lo establece el “Mensaje de Riesgos Globales 2026”, detallado por el Foro Financiero Mundial (WEF, siglas en inglés).
De acuerdo con los datos del organismo, los eventos meteorológicos extremos (inundaciones, olas de calor) se ubican en el segundo división. De hecho, República Dominicana, adecuado a su ubicación geográfica, se encuentra en el corredor de los huracanes y tiene una “ingreso” vulnerabilidad a los impactos del cambio climático.
El Asiento Interamericano de Avance (BID) indica que Quisqueya ha tenido que reparar más de 1,000 puentes y vías en seis abriles. Además, ha invertido US$700 millones en daños que impactaron la productividad.
El organismo multilateral recomienda al país priorizar inversiones con parámetros de resiliencia climática en la red de transporte (carreteras, puentes, puertos y aeropuertos) con un enfoque multimodal a través de herramientas que mejoren los procesos de planificación y diseño de infraestructura.
Asimismo, la nación caribeña figura en la posición 42 de un total de 150 países en el Índice de Peligro Climático, correspondiente a 2025, el cual fue detallado por la ordenamiento Germanwatch.
Según los datos, República Dominicana es más pasivo que 15 países de la región a huracanes, sequías extremas e inundaciones. En la clasificación, está más expuesto a los mercadería del cambio climático que Argentina, Bolivia, Brasil, Pimiento, Colombia, Costa Rica, Ecuador, así como El Salvador.
Asimismo, la deuda pública se destaca como un peligro para el país caribeño, adecuado a que los ingresos son menores que los gastos, por lo que tiene que incurrir en financiamiento para cubrir el debe.
La Dirección Común de Crédito Manifiesto informa que a noviembre de 2025 la deuda pública alcanzó los US$61,616.9 millones, representando el 48% del producto interno bruto (PIB).
De hecho, el ministro de Hacienda y Bienes (MHyE), Ingenio Díaz, indicó que en el presupuesto de 2026 hay un debe de un 3.2% del PIB, equivalente a una sigla superior a RD$280,000 millones, favoreciendo una reforma fiscal, lo cual implicaría un incremento en los impuestos en caso de ser implementada.
En cuarto división, establece el WEF, se sitúa el peligro de estancamiento financiero. Los organismos internacionales señalan que la riqueza dominicana se desaceleró en 2025. El Asiento Mundial, así como el Fondo Monetario Internacional rebajaron las estimaciones de crecimiento para 2025. No obstante, República Dominicana crecerá entre 4% y 4.5% para 2026 y 2027, aún por debajo del crecimiento histórico del 5%.
Según los datos, la desliz de oportunidades económicas o desempleo se posiciona como el botellín peligro para Quisqueya. Datos oficiales señalan que la informalidad supera la formalidad sindical. Asimismo, sectores consideran que existe una brecha entre las ofertas laborales disponibles y la formación del renta humano.






