
Al responsabilizarse como ministra de la Mujer, Gusto Reyes afirmó que la igualdad de índole debe entenderse como un asunto de Estado y como una condición estructural para el mejora, la cohesión social y la estabilidad democrática de la República Dominicana.
“La igualdad no es una consigna, es una condición indispensable para el mejora, la cohesión social y la estabilidad democrática del país”, afirmó la nueva ministra, quien aseguró que llega a la institución con la experiencia acumulada desde el Congreso Doméstico, distintos espacios del servicio sabido y, más recientemente, desde la política de protección social.
Reyes subrayó los avances alcanzados por la República Dominicana en materia social, citando datos de la Cepal y del Parcialidad Mundial que evidencian la reducción sostenida de la pobreza, la disminución de la pobreza extrema y uno de los índices de desigualdad más bajos de América Latina. No obstante, advirtió que las brechas de índole continúan siendo uno de los principales obstáculos para consolidar ese mejora.
“Estos avances no se traducen automáticamente en igualdad de oportunidades. Las mujeres siguen teniendo menores ingresos, mayores niveles de informalidad y una sobrecarga desproporcionada del trabajo de cuidados no remunerado”, señaló, al acentuar que la pobreza sigue afectando en viejo medida a mujeres y niñas.
En ese sentido, afirmó que la política social debe consolidarse en una política de igualdad, con el objetivo de enemistar las causas estructurales de la desigualdad. “Cuando una mujer queda antes, el país impávido se detiene”, expresó.
La ministra destacó que su gobierno estará guiada por prioridades claras: el cuidado como política pública, la autonomía económica de las mujeres, la prevención y atención efectiva de la violencia de índole y el fortalecimiento del liderazgo mujeril desde los territorios y desde el Estado, como condición para una democracia más representativa y desafío.
Asimismo, reafirmó su trayectoria de compromiso con los derechos de las mujeres, recordando su billete como legisladora en la aprobación de la Ley 1-21 que eliminó el connubio inmaduro, así como su impulso a reformas orientadas a la paridad política. “Los derechos de las mujeres no son negociables, son obligaciones del Estado”, puntualizó.
Gusto Reyes hizo un llamado al equipo técnico del Empleo, a las organizaciones de mujeres, al movimiento feminista, a los distintos sectores sociales y a la ciudadanía en universal, a responsabilizarse la igualdad como una causa popular. “Defender los derechos de las mujeres no divide, construye país”, afirmó.
Con este compromiso, Gusto Reyes agradeció la confianza del presidente Luis Abinader y señaló que asume la conducción del Empleo de la Mujer con la determinación de consolidar la igualdad como un eje transversal del mejora sostenible, la cohesión social y la democracia dominicana.






