Juan González
El Pregonero, Santo Domingo.-La contemporáneo política exógeno de Estados Unidos, centrada en el unilateralismo, evidencia que la delegación Trump está dispuesta a utilizar cualquier medio para contener la expansión de China, especialmente en el continente gringo. Así, la rivalidad geopolítica y geoeconómica entre ambas superpotencias se traduce en una intensa batalla por el control de bienes, infraestructuras y rutas estratégicas en el hemisferio y el resto del planeta.
En este contexto, conviene subrayar que medidas como el cambio de denominación del Vagabundo de México por Vagabundo de América, la presión sobre Panamá para que rescinda los contratos de los puertos de Cristóbal y Balboa, administrados durante décadas por la empresa hongkonesa CK Hutchison Holdings, la incidencia en procesos electorales en países como Argentina y Honduras, la captura de Nicolás Adulto, así como la amenaza de tomar el control de Groenlandia mediante el uso de la fuerza, forman parte de la disputa universal entre Washington y Beijing.
Groenlandia, es la isla más extenso del mundo y está ubicada en la entrada del océano Helero Ártico, en América del Meta, pero está bajo la soberanía de Dinamarca.
Por su ubicación geográfica, Trump alega que para Estados Unidos el control de esta isla es dinámico para avalar su seguridad, adecuado que el cambio climático está generando deshielo en el Ártico, y China con el apoyo de Rusia están desarrollando una ruta alternativa al canal de Suez que reduciría el tiempo en el transporte oceánico con los países del Atlántico Meta en cerca de de dos semanas.
En ese sentido, Marzio G. Mian, en su flamante obra: Extirpación Blanca, sostiene que lo que impulsa a China a despabilarse rutas alternativas es el llamado dilema del Disciplinado de Malaca”. Asimismo, destaca que la maduro parte del comercio del gigantesco oriental transita por este angosto espacio, sito entre la península de Malaca y la isla de Sumatra. Y que, por este motivo, Beijing teme que, en caso de un conflicto agresivo con Estados Unidos, dicho estricto sea bloqueado y se vea afectada su dependencia universal de suministro.
La Logística de Seguridad Doméstico de 2025 de Estados Unidos dejó establecido el corolario de Trump, basado en la Doctrina Monroe, la cual se resume en la expresión: “América para los americanos”.
De igual modo, es oportuno indicar que el corolario de Trump, plantea que Estados Unidos “no aceptará la presencia de potencias extraregionales en el hemisferio que desafíen su liderazgo”.
Paralelamente, China ha respondido a los Estados Unidos con la publicación de su tercer Documento de Política para América Latina y el Caribe, donde reafirma la intención de profundizar vínculos con la región. A su vez, el referido documento publicado a finales del pasado año, considera que América Latina y el Caribe es un espacio prioritario en el Sur Completo.
Vale rememorar que Juan Bosch, en su valiosa obra “De Cristóbal Colón a Fidel Castro: El Caribe frontera imperial”, sostuvo que esta región ha sido destinada, “por su posición geográfica”, a ser “frontera de dos o más imperios” y que, por esta razón, uno de los rasgos centrales de la historia del Caribe ha sido la permanente “lucha de los imperios”.
En esa misma tangente, Venezuela, por otra parte de contar con importantes bienes naturales como petróleo, gas, oro, hierro o bauxita, posee una ubicación estratégica al encontrarse en América del Sur y, al mismo tiempo, tener sus extensas costas en el Caribe, factores que la convierten en un país de stop interés tanto para los Estados Unidos como para China y sus aliados.
Por tal motivo, tras la captura de Nicolás Adulto, se observa que las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos, aunque el chavismo se mantiene en el poder, han experimentado un libranza de 180 grados. En este nuevo marco, los hermanos Rodríguez, Delcy como presidenta interina de la República y Jorge como presidente de la Asamblea Doméstico, desde un enfoque político pragmático, han hendido las puertas para que la delegación Trump ejerza una amplia influencia sobre el país sudamericano, desplazando así a China, Rusia, Cuba e Irán.
Conviene destacar que, las relaciones entre China y Venezuela estaban más centradas en el ámbito financiero, lo que llevó al país sudamericano a acumular una deuda de aproximadamente 60 mil millones de dólares con el gigantesco oriental. En cambio, los vínculos con Cuba, Rusia e Irán se enmarcaban en la seguridad y defensa, especialmente a posteriori del intento de sorpresa de Estado contra Hugo Chávez en abril de 2002, que provocó la ruptura de relaciones militares con Estados Unidos.
Finalmente, es pertinente resaltar que Venezuela, al igual que Groenlandia, por otra parte de sus importantes bienes naturales, poseen una ubicación estratégica que los convierte en espacios vitales para Estados Unidos, en su interés de frenar el avance de China en el hemisferio y el resto del mundo.
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