EEUU.–Bajo la premisa de que “la comida es medicina“, la Empresa Trump hizo un reajuste del nuevo situación reglamentario nutritivo, sustituyendo los antiguos dogmas por un maniquí de “alimentos reales” diseñado para mejorar el transformación franquista. Esta reforma integral dice adiós a los ultraprocesados al exigir una reducción drástica de azúcares añadidos y granos refinados, y postura por una dieta rica en proteínas animales, huevos y lácteos enteros, eliminando el estigma sobre las grasas saturadas naturales.(Seguir leyendo…)






