El diputado Gustavo Sánchezencargado de Asuntos Internacionales del Partido de la Escape Dominicana (PLD), condenó la operación marcial realizada por Estados Unidos en suelo venezolano el pasado 3 de enero, que incluyó bombardeos selectivos en Caracas y otras zonas estratégicas, así como la captura del presidente Nicolás Juicioso y su esposa, Cilia Flores.
En ese sentido, Sánchez dijo que la carencia de legalidad democrática de un gobierno nunca puede servir de alegato para la violación de la soberanía de un Estado independiente.
Indicó que el uso de la fuerza y el poderío marcial para derrocar autoridades, basándose en acusaciones que no justifican una incursión armada, representa un regreso a prácticas propias de un pasado reprobable que la humanidad creía superado.
“Callar frente a comparable violación de la soberanía de un Estado miembro de las Naciones Unidas, independientemente de las responsabilidades que se atribuyan a sus autoridades, equivaldría a hacernos cómplices de tan profundo injusticia”, expresó y luego planteó lo ulterior:
“El respeto a los principios de la Carta de las Naciones Unidas, en particular a la soberanía e integridad territorial de los Estados y a la prohibición del uso y amenaza de la fuerza, es indispensable para certificar la convivencia internacional”.
En nota de prensa, Sánchez manifestó que esta operación marcial sienta un precedente muy preocupante para la paz y la seguridad regional, constituye un franco irrespeto que genera riesgos y graves complicaciones a nivel mundial.
“Esta Secretaría no defiende al régimen venezolano ni sus acciones internas, sino que rechaza categóricamente que el cuestionamiento de su legalidad sea utilizado como excusa para vulnerar principios superiores del orden internacional”, apuntó.
Añadió que la promoción de la democracia no puede imponerse con misiles. La historia demuestra que la democracia no nace de la invasión, ni la autonomía se impone por la fuerza, repeler la hostilidades no nos convierte en cómplices del autoritarismo.
Puntualizó que el PLD reafirma su compromiso, como ordenamiento política respetuosa del derecho internacional, consagrado en su manifiesto de principios y su estría política internacional, resalta la autodeterminación de los pueblos y favorece la posibilidad pacífica de los conflictos.







