Pedro Querube
El Pregonero, Santo Domingo. –Un documento escolar de investigación sobre células superiora aclaró su papel en las terapias y la medicina regenerativa, precisando que estas células no colonizan, sino que mantienen el tejido celular, lo que impacta en las terapias y la medicina regenerativa.
Resalta que “no debe asumirse que las células superiora regeneran directamente tejidos complejos a gran escalera o que revierten procesos degenerativos avanzados de modo independiente”.
El trabajo indica que su uso no constituye un agente de regeneración estructural directa ni un mecanismo de expansión, sino que sirve para preservar la continuidad del tejido.
En la conclusión del doctor Leonel Liriano, quien extendió la carrera del arrojador de Grandes Ligas Bartolo Colon, operándolo con células superiora, sostiene que constituyen un pilar fundamental de la biología celular y de múltiples enfoques médicos contemporáneos, particularmente en los campos de la terapia celular y la medicina regenerativa.
“La terapia celular, correctamente entendida, no es una medicina de milagros. Es una utensilio avanzadilla de modulación biológica que exige conocimiento profundo, prudencia clínica y honestidad intelectual. Solo desde esa posición puede contribuir de modo legítima al futuro de la medicina”, indica.
El médico internista e intensivista agrega que, no obstante, el uso extenso y heterogéneo del término ha generado una confusión conceptual progresiva, mediante la cual entidades biológicamente distintas y mecanismos no equivalentes se agrupan frecuentemente bajo una sola designación.
El experto santiaguero enfatiza que las células superiora no constituyen un mecanismo primario de expansión poblacional o de reemplazo estructural a gran escalera.
Precisa que representan una pelotón de preservación biológica caracterizada por una autorrenovación sostenida, una devaluación tasa proliferativa basal y la capacidad de modular el microambiente tisular.
Refiere que el término «célula superiora» ocupa una posición central en la biología celular, la medicina contemporánea y los discursos sobre la reparación y regeneración de tejidos.
Aclara que, sin incautación, su uso generalizado en contextos científicos, clínicos y comerciales ha llevado a una pérdida progresiva de precisión conceptual, por lo cual entidades biológicas con comportamientos, funciones y límites distintos se agrupan bajo una única denominación.
“El papel fisiológico predominante de la célula superiora no es la expansión masiva de la población, sino la preservación de la continuidad del tejido a través de la autorrenovación y el suministro controlado de células al compartimento progenitor”, puntualiza.
El médico investigador desarrolló su investigación pionera para delimitar, con rigor biológico y precisión conceptual, qué es una célula superiora, cuál es su función actual en el interior de los sistemas vivos y cuáles son sus límites internos.
A diferencia de una revisión exhaustiva de la humanidades o de una propuesta real, este trabajo se centra en una clasificación conceptual, sustentada en el conocimiento biológico establecido y en la coherencia pragmático observada en los tejidos reales.
La investigación académica clínica tituló “Terapia celular y medicina regenerativa, definición conceptual, bases biológicas y situación de intervención clínica”
Se sustentó la investigación bibliográfica y experiencia clínica lideradas por el doctor Liriano, agradecido por su trabajo en investigación y aplicación clínica de terapias celulares, especialmente en células superiora.
Su deporte clínico lo desarrolla en la Clínica Unión Médica, de Santiago, desde donde ha atendido a atletas y personalidades importantes del país.
Es fundador y presidente del Instituto de Medicina Regenerativa y Terapia Celular (IMERTC) y su cuerda de investigación camina por terapia celular y su aplicación clínica para beneficio humano.
Enel año 2010 saltó a la éxito tras realizar una cirugía innovadora al arrojador dominicano Bartolo Colón, utilizando células superiora para reparar daños en su hombre, ligamentos y tendones.
Este procedimiento permitió que Colón regresara exitosamente al beisbol profesional con los Yankees de Nueva York, en el 2011.







