Los datos preliminares del crecimiento financiero de la República Dominicana en 11 meses transcurridos de 2025 adelantan lo que pudiera ser el período de beocio expansión del país en los últimos cinco abriles, a pesar de los estímulos y la reducción de las tasas de interés en el postrer trimestre.
Las proyecciones del Mesa Central dominicano (BCRD) establecen que el indicador mensual de actividad económica (IMAGEN) solo se expandirá un 2.2 % este año, tras registrar un decrecimiento sostenido hasta ganar a 2.1 % en noviembre. La institución informó ayer que el mes pasado la riqueza franquista registró un incremento interanual de un 3.2 %.
De cumplirse las estimaciones del Mesa Central sobre el incremento del IMAGEN para este año, la signo sería la más desaparecido entre 2021 y 2025, quedando por detrás del 2.4 % que registró el país en 2023. La signo que se adelanta crecerá la riqueza franquista este año es inferior a su potencial, que es de un 5 %.
A pesar de aprobar un software de provisión de solvencia por 81,000 millones de pesos en junio pasado, para contribuir a la canalización de crédito a los sectores productivos en condiciones favorables, la riqueza no respondió a ese estímulo.
A final de septiembre, y luego de nueve meses congelada en 5.75 %, el Mesa Central redujo su tasa de interés de política monetaria en 25 puntos básicos, llevándola a 5.50 % anual. Un mes posteriormente volvió a recortar la misma signo, hasta ubicarla en 5.25 %.
El promedio mensual del IMAGEN se desaceleró en cada uno de los 11 meses transcurridos de 2025, desde el 4.7 % de enero hasta un 2.1 % en noviembre.
Aunque no informó sobre el crecimiento por sectores, la institución monetaria afirmó mediante un comunicado de prensa que la expansión del IMAGEN entre enero y noviembre estuvo impulsada principalmente por los sectores agropecuaria y mineríaasí como por los servicios de intermediación financiera y hoteles y bares y restaurantes, entre otros.
Sin variación la TPM
A pesar de ese escena de bajo crecimiento, el BCRD decidió ayer sustentar invariable su tasa de política monetaria en un 5.25 % anual, tomando en consideración los niveles de incertidumbre integral y las recientes presiones inflacionarias.






