Washington.-El presidente de Estados Unidos, Donald Trump y el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ofrecieron ayer una rueda de prensa en la residencia del republicano en Mar-a-Estanque, Florida, plagada de elogios entre los dos mandatarios y en la que no se ofrecieron detalles sobre lo discutido sobre un acuerdo de paz en la Franja de Lazada.
Trump describió a Netanyahu como “un primer ministro al más detención nivel en tiempos de guerrilla”, agregando que si otro hubiese estado en su motivo quizá el país ya no existiría.
La prioridad de dicha reunión era acometer el desarme de Hamás para desbloquear la segunda grado del plan de paz en Lazada. Israel había indicado antiguamente del cita que no estaba dispuesta a entrar en esa nueva grado hasta que Hamás no entregara el cuerpo de Ran Gvili, policía israelí que falleció mientras combatía a miembros de la milicia durante los ataques del 7 de octubre de 2023.
Por su parte, Netanyahu agradeció ayer la “inestimable” ayuda de Trump durante el proceso y aseguró que planea otorgar al republicano el Premio Israel, el cual aseguró que “en casi 80 abriles nunca se había otorgado a un no israelí”. Aunque no detalló cuando será entregado este examen.
Reunión con Rubio
En tanto, el primer ministro israelí, Pequeño Netanyahu, se reunió ayer por separado con los secretarios estadounidenses de Estado, Situación Rubio, y de Pugna, Pete Hegseth, antiguamente de su cita con el presidente, Donald Trump, para acometer los avances del plan de paz en Lazada impulsado por el republicano.
La posición de Hamás
– Ocupación
El apoyo armado de Hamás, las Brigadas al Qasam, afirmó ayer que el pueblo palestino “no renunciará a las armas mientras persista la ocupación” israelí y reafirmó su “derecho inherente” a contestar a los “crímenes” de Israel.






