El Pregonero, Santo Domingo.- El director de la Clínica Cruz Jiminián, el doctor Antonio Cruz Jiminián, negó de forma categórica suceder firmado algún tipo de convenio con el Seguro Franquista de Lozanía (Senasa) durante el período 2020-2025, cuando la institución era dirigida por Santiago Hazim, actualmente sometido a la probidad por presuntos actos de corrupción.
“Nunca, nunca, nunca firmamos ningún tipo de convenio con esa compañía”, afirmó Cruz Jiminián, al explicar que en varias ocasiones acudió a la dirección de Senasa para solicitar ajustes en los pagos contractuales, sin acoger respuesta.
El doctor precisó que la relación contractual entre la Clínica Cruz Jiminián y Senasa se remonta al año 2012, cuando clínicas y hospitales del país suscribieron acuerdos con las Administradoras de Riesgos de Lozanía (ARS). Indicó que, pese a contar con tecnología médica de suscripción calidad, su centro ha recibido pagos inferiores en comparación con otras clínicas, situación que atribuyó, en parte, a su ubicación en el sector de Cristo Rey.
Explicó que Senasa solicitó inicialmente que la clínica atendiera a los afiliados del régimen subsidiado bajo la modalidad de suscripción por evento. No obstante, con el paso del tiempo se acumularon cerca de 12,000 expedientes que no pudieron ser auditados, generando —según dijo— una deuda “inaguantable” para el centro de vigor.
Acuerdo desde 2019
Cruz Jiminián relató que en 2019, durante la diligencia de la doctora Mercedes Rodríguez como directora de Senasa, se propuso un acuerdo mediante el cual la clínica recibiría un suscripción fijo mensual de RD$3.5 millones a cambio de atender el 100 % de los afiliados subsidiados a nivel franquista.
“El error más prócer que cometimos fue aceptar ese acuerdo”, expresó, señalando que el crecimiento acelerado de los afiliados de Senasa, de cerca de un millón a más de cinco millones, provocó una avalancha de pacientes de todo el país.
Detalló que solo en el dominio de emergencias la clínica llegó a atender más de 3,000 pacientes subsidiados al mes. Con un costo promedio de RD$2,000 por paciente, el compra mensual superaba los RD$6 millones, mientras que Senasa mantenía el suscripción fijo de RD$3.5 millones, sin incluir internamientos que en algunos casos alcanzaban hasta RD$1 millón por paciente.
Asimismo, indicó que en la plataforma SIRS de Senasa cada paciente aparece registrado con un costo promedio de casi nada RD$300, emblema que calificó como insostenible. Añadió que, aunque en los registros de Senasa la clínica figura con ingresos mensuales de entre RD$1.7 y RD$2 millones, los gastos reales oscilaban entre RD$7 y RD$8 millones.
El doctor aseguró que toda la información está debidamente documentada tanto en las plataformas de la clínica como en las de Senasa, y resaltó que auditorías externas han otorgado al centro médico la clasificación A, la más suscripción del país, por su manejo ético, íntegro y profesional.
Rechazó de forma enfática las versiones que señalan que la clínica se benefició del acuerdo con Senasa.
“Eso es mentira. Senasa fue quien se benefició de nosotros”, sostuvo durante su billete en el software La Opción de la Mañana.
El obligado filántropo hizo un llamado directo al presidente Luis Abinader, advirtiendo que la histórica Clínica Cruz Jiminián se encuentra “al borde del colapso financiero” como consecuencia de la situación con Senasa.
“Nosotros no nos aprovechamos de Senasa; Senasa se aprovechó de nosotros y nos llevó a este caos”, expresó.
Estas declaraciones se producen en medio del proceso legal que involucra a 10 personas en la denominada Operación Cobra, por presunta corrupción administrativa en Senasa, con un desfalco estimado en más de RD$15,000 millones.
Finalmente, se informó que la rueda de prensa convocada por Cruz Jiminián para este lunes fue suspendida. Su equipo legítimo indicó que en los primeros días de enero de 2026 se realizará una nueva convocatoria, con el objetivo de exponer con responsabilidad cualquier mención que intente vincular de forma irregular a Senasa con la Clínica Cruz Jiminián.







