Deir Al-Balah (AP).- Niños descalzos jugaban en la arena fría mientras miles de personas desplazadas en Lazada preparaban tiendas de campaña desgastadas el sábado para otra ronda de lluvias invernales.
Algunas familias en la ciudad central de Deir al-Balah dijeron que han vivido en tiendas de campaña casi dos abriles, o durante la decano parte de la conflicto entre Israel y Hamás que ha devastado el condado.
Padres reforzaban las tiendas desgastadas con viejos trozos de madera o inspeccionaban los bordes desgarrados de agujeros en las lonas. Interiormente de los hogares oscuros, la luz del día a través de pequeños agujeros brillaba como estrellas.
Madres luchaban contra la humedad, colgando ropa sobre postes o cuerdas para acartonarse al singladura entre los aguaceros que convierten los caminos en charcos. Una principio apartó a un chiquillo pequeño de un parche de alfombrilla enmohecida.
“Hemos vivido en esta tienda durante dos abriles. Cada vez que llueve y la tienda se derrumba sobre nuestras cabezas, intentamos poner nuevos trozos de madera”comentó Shaima Wadi, principio de cuatro, desplazada de Jabaliya en el septentrión. “Con lo caro que se ha vuelto todo, y sin ningún ingreso, escasamente podemos permitirnos ropa para nuestros hijos o colchones para que duerman”.








